Uno de los episodios más cuestionados ocurrió durante la presentación del Grupo Cali, la banda de cumbia que tenía a su cargo una de las sorpresas de la noche por su vínculo con Messi.
Según la productora, el suministro eléctrico se interrumpió durante el primer tema y el show quedó abruptamente suspendido. Después se encendieron las luces generales del estadio, lo que aceleró la salida del público y dejó sin completar el cierre previsto.
Marketing Sports aseguró que el manejo del sonido y la iluminación estaba bajo el control del personal del club, por lo que buscó desligarse de la responsabilidad por lo ocurrido.
Pantallas prohibidas y problemas de visibilidad
El comunicado también cuestionó las limitaciones para montar la puesta en escena original. La empresa afirmó que la pantalla LED habitual del Monumental fue retirada y que River no autorizó la instalación de una alternativa en el campo de juego.
A eso se sumó la imposibilidad de colocar un escenario central, por lo que los artistas tuvieron que ubicarse en sectores laterales, cerca de los bancos de suplentes. Según la productora, la disposición del personal de seguridad y de prensa también perjudicó la visibilidad desde las tribunas.
La compañía calificó lo ocurrido como una serie de obstáculos que afectaron el homenaje, aunque sus acusaciones sobre un posible sabotaje no fueron acompañadas, en la información publicada, por pruebas independientes que permitan confirmarlo.
El descargo tras las críticas
Tras las repercusiones negativas por el desarrollo del evento, Marketing Sports lamentó que Messi, su familia y los hinchas no pudieran disfrutar del homenaje en su totalidad. También agradeció el trabajo de los artistas y los equipos técnicos involucrados.
Por ahora, el descargo deja expuesta una disputa entre la productora y River por las responsabilidades de una noche que debía ser una celebración para el capitán de la Selección argentina y que terminó sumando otra polémica alrededor de su despedida.