Además destacó la importancia de poder mantener la obra social, ya que uno de sus hijos presenta una discapacidad y, en caso de perderla, ninguna otra empresa de medicina lo aceptaría. “Para nosotros es clave. Si no logramos eso, ingresar en otra obra social sería complicado”, relató Oroño.
En este marco, advierten que la crisis en Fate se extenderá sobre todo el sector del neumático y alertan por nuevos despidos. Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) señalaron que la compañía no dio cumplimiento a la medida oficial que buscaba retrotraer los despidos y abrir una instancia de negociación. El gremio sostuvo que las puertas continúan con candados, lo que interpretan como un lockout patronal en medio de un conflicto que ya lleva varias semanas.
La conciliación obligatoria, dispuesta por el Gobierno nacional por un plazo de 15 días, intentaba encauzar la crisis desatada tras la desvinculación de más de 900 empleados. Sin embargo, lejos de descomprimirse, el escenario se tensó aún más con la persistencia del cierre de la planta.
El Gobierno nacional recibirá este lunes al mediodía a los directivos de la empresa FATE y a los representantes del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) en la Secretaría de Trabajo.
La audiencia, de carácter virtual, busca destrabar un conflicto que mantiene en vilo a 920 trabajadores tras el anuncio del cierre definitivo de la histórica planta de San Fernando.
Aunque el Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria, la planta continúa paralizada. La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, exige que el gremio abandone las instalaciones para retomar tareas, mientras que el sindicato liderado por Alejandro Crespo mantiene la permanencia dentro de la fábrica en defensa de los puestos de trabajo.
Fuentes de FATE confirmaron que, independientemente de la conciliación, el plan original de cierre definitivo sigue firme una vez vencidos los plazos legales. Atribuyen la decisión a la caída del consumo, la apertura de importaciones chinas y la alta conflictividad gremial.
Existe una disputa política paralela entre el Gobierno nacional y la gestión de Axel Kicillof. La provincia de Buenos Aires también dictó su propia conciliación obligatoria con apenas minutos de diferencia respecto a la Nación, buscando intervenir en el conflicto territorial.
El conflicto tomó una dimensión política mayor tras las declaraciones del presidente Javier Milei, quien lejos de mediar para evitar el cierre, arremetió contra la empresa en redes sociales. El mandatario rebautizó las siglas de la firma como “Fábrica Argentina de Tarifas Exageradas”, acusando a los dueños de haberse beneficiado durante décadas del proteccionismo para no competir.
El SUTNA sumó en las últimas horas el apoyo de Pablo Moyano (Camioneros), quien denunció el riesgo de permitir la importación masiva de neumáticos sin controles, asegurando que esto no solo afecta a los trabajadores de FATE sino también a la seguridad en el transporte de cargas.