Un hombre ingresó con una camioneta en un sector restringido de la Pampa del Leoncito, una planicie ubicada en Calingasta, San Juan, y provocó un grave daño ambiental. El vehículo recorrió aproximadamente 1,5 kilómetros antes de quedar atrapado y dejó marcas cuya recuperación natural podría demandar hasta un siglo.
La circulación había sido limitada temporalmente debido a que las lluvias y la acumulación de humedad habían vuelto especialmente vulnerable la superficie. Pese a esas condiciones, el conductor de la Toyota Hilux avanzó hacia el interior del área y el vehículo se atascó, lo que obligó a realizar distintas maniobras para intentar retirarla.
Según informó el medio sanjuanino Diario de Cuyo, tras revisar la base de los datos del registro del vehículo y fuentes vinculadas con la investigación, se logró constatar que la titular de la camioneta es María del Carmen Valerio Barroso.
También se supo que la mujer no se encontraba en la Pampa del Leoncito cuando ocurrió el incidente. Las averiguaciones realizadas hasta el momento indican que había dos hombres junto al vehículo. Uno de ellos fue identificado como Agustín Añó, un médico de 46 años a quien las autoridades ubican como la persona que conducía cuando la camioneta entró al sector restringido y posteriormente quedó atascada.
La reconstrucción del episodio indica que la Hilux avanzó cerca de 1,5 kilómetros hacia el interior de la planicie. Cuando quedó encajada, el conductor habría intentado salir retrocediendo entre 200 y 300 metros, una maniobra que extendió el área afectada y multiplicó las huellas sobre la superficie.
Los intentos por retirar la camioneta habrían ocasionado daños adicionales. Las personas que se encontraban en el lugar utilizaron una escalera plegable destinada al traslado de motos, pero la estructura se enterró en el suelo. Después, una de las motos habría circulado por el sector y generado nuevos rastros.
Ante la situación, el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, se trasladó hasta la zona e ingresó a pie para evitar que otro vehículo ocasionara mayores daños. Además, buscó comprobar que no hubiera personas heridas o en peligro, especialmente por las bajas temperaturas que se registran durante la noche.
El relevamiento efectuado en el lugar permitió detectar surcos de hasta 25 centímetros de profundidad. La dimensión de las marcas encendió la preocupación de las autoridades debido a las características del terreno, que necesita períodos extremadamente prolongados para recuperarse de cualquier alteración.
La posibilidad de que las marcas permanezcan durante décadas tiene un antecedente concreto. Los Andes informó que, en noviembre de 2025, varios vehículos UTV ingresaron a la Pampa del Leoncito y produjeron huellas de entre 10 y 15 centímetros. Especialistas de la Universidad Nacional de San Juan calcularon entonces que la recuperación natural podía tardar entre 40 y 60 años. Como los surcos detectados ahora son todavía más profundos, Carbajal estimó que el proceso podría extenderse hasta los 100 años, aunque aclaró que no es especialista en la materia.