El salario mínimo argentino quedó muy lejos de los niveles que supo tener una década atrás. Con la última actualización dispuesta por el Gobierno, el Salario Mínimo, Vital y Móvil llegó en septiembre a $383.800, una cifra que, convertida al dólar oficial, equivale a poco más de 250 dólares.
El dato permite dimensionar el deterioro del ingreso mínimo en términos internacionales: a fines de 2015, el salario mínimo equivalía a unos 580 dólares. En poco más de una década, la pérdida medida en moneda estadounidense alcanza el 56,9%.
El actual salario mínimo representa menos del 43% del valor que tenía en noviembre de 2015 cuando se lo mide al dólar oficial. En el camino hubo devaluaciones, períodos de recuperación y nuevas caídas, pero el ingreso nunca logró volver a los niveles que registraba a mediados de la década pasada.
Uno de los principales quiebres se produjo en 2018, durante la fuerte devaluación del peso. Para 2019, el salario mínimo ya se ubicaba en valores cercanos a los 270 o 297 dólares, dependiendo del momento y de la cotización utilizada.
La situación volvió a deteriorarse con fuerza hacia el final de 2023. Aunque el monto nominal continuó aumentando en pesos, la aceleración de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo hicieron que la discusión sobre el valor real de los ingresos se profundizara.
Ahora, con el salario mínimo fijado en $383.800 desde septiembre, su equivalente ronda los 250 dólares al tipo de cambio oficial vendedor. La comparación con los 580 dólares de 2015 muestra una caída cercana al 60%.
La última actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil fue definida por el Gobierno después de que empresarios y representantes sindicales no lograran alcanzar un acuerdo en el Consejo del Salario.
La escala oficial establece que el ingreso mínimo pasará de los actuales $383.800 a $437.000 en abril de 2027. En el medio, habrá aumentos mensuales que llevarán el monto a $391.200 en octubre, $398.800 en noviembre y $406.400 en diciembre.
Durante los primeros meses de 2027, el cronograma continuará con subas hasta alcanzar los $414.200 en enero, $422.000 en febrero, $429.600 en marzo y finalmente $437.000 en abril.
Sin embargo, el valor final del salario medido en dólares dependerá de la evolución del tipo de cambio. Si la cotización permaneciera sin grandes modificaciones, el ingreso mínimo alcanzaría entonces alrededor de 285 dólares, todavía muy por debajo de los niveles que tuvo una década atrás.
La comparación vuelve a dejar expuesta una de las principales dificultades de los trabajadores argentinos: los salarios pueden subir nominalmente en pesos, pero eso no necesariamente significa recuperar el poder de compra perdido ni mejorar su posición frente a otros países de la región.