El Vasco se tomó el episodio con humor, aunque dejó una advertencia para sus dirigidos: ‘Ya me desquitaré cuando vuelvan al entrenamiento’. Incluso, cuando terminó empapado, lanzó otro comentario que provocó las risas de todos: ‘Y esto tenía azúcar’. La frase tuvo que ver con una pregunta que le habían hecho previamente sobre sus niveles de glucosa.
Más allá de la anécdota, el entrenador también aprovechó la conferencia para analizar la consagración y reconocer el trabajo de quienes formaron parte del proceso. ‘Primero agradecer a los jugadores y felicitarlos. También al club, al staff, a los jugadores que en el semestre no han estado con nosotros y a Claudio Úbeda, que también es responsable de este título. A todos ellos, agradecimiento’, expresó.
Sobre el desarrollo del encuentro ante Defensa y Justicia, reconoció que el equipo no había tenido su mejor versión durante la primera parte, pero destacó la personalidad que mostró en el complemento. ‘Lo ganamos como a la gente le gusta, a lo Boca. A mí no me gusta sufrir tanto. Fuimos para adelante; enfrente teníamos un equipo que sabe lo que quiere. El primer tiempo no fue tan lúcido para nosotros. En el segundo fuimos con este carácter que tiene el equipo. Enner tuvo la suerte de convertir y darnos este título’, explicó.
Arruabarrena también dejó en claro que la celebración no puede convertirse en una excusa para relajarse. Boca tiene nuevos objetivos por delante y el entrenador quiere que el plantel mantenga la concentración: ‘Para nosotros es importante volver a ser campeones y clasificar a la Copa Libertadores. Espero que no se acalambre nadie y en dos días volvemos a trabajar porque no podemos hacer la plancha’.
El técnico también destacó el acompañamiento de los hinchas durante toda la jornada: ‘Vieron lo que fue el estadio, cuando llegábamos, durante el viaje. Sabemos que se sienten identificados con el equipo. Estos triunfos acercan más al grupo con el hincha’. Y cerró con un mensaje de cara a lo que viene: ‘Esperemos poder pelear todo lo que nos queda; va a ser duro. Los chicos están terminando acalambrados, pero tienen corazón y los resultados se nos están dando’.
Por ahora, el Vasco disfruta de su primera gran celebración como campeón, aunque los jugadores ya saben que el baldazo tendrá consecuencias. La revancha quedó prometida para el próximo entrenamiento.