«¡Somos bicampeones!», gritaban los simpatizantes mientras saltaban y revoleaban camisetas. La escena parecía la de una consagración consumada: había abrazos, lágrimas y una alegría desbordante. Entre los protagonistas de las imágenes estuvieron Jáminton Campaz, Elías Verón, Juan Giménez e Ignacio Ovando, que se sumaron al festejo sin saber que, en realidad, el desenlace en Buenos Aires todavía estaba escribiendo otra historia.
Mientras tanto, en la Bombonera, Enner Valencia convertía el gol agónico que le daba la victoria a Boca. El delantero ecuatoriano marcó a los 95 minutos y selló el 1-0 frente a Defensa y Justicia. Ese tanto no solamente aseguró los tres puntos para el equipo de Rodolfo Arruabarrena, sino que también terminó con las ilusiones del Canalla: el título de la Tabla Anual era para el Xeneize.
La confirmación del resultado provocó un cambio abrupto en el Gigante de Arroyito. Los festejos se apagaron y los jugadores tuvieron que asumir que habían celebrado una consagración que nunca llegó. Las cámaras captaron las caras de desconcierto y desilusión de varios referentes, entre ellos Ángel Di María, Marco Ruben y Juan Cruz Komar. Una postal tan insólita como cruel para un equipo que había hecho su trabajo, pero dependía de lo que sucediera en otra cancha.
La situación no tardó en explotar en las redes sociales. Los usuarios compartieron los videos del festejo anticipado y llenaron las plataformas de memes y cargadas dirigidas a Rosario Central. Una de las frases que más se repitió fue justamente el «somos bicampeones» que había desatado la celebración. También aparecieron comparaciones con el recordado episodio de Salvador Pasini, el entrenador de Chacarita que en 2012 festejó anticipadamente un penal que finalmente fue errado.
Hasta Juan Román Riquelme apareció en los memes, con imágenes del presidente de Boca riéndose de la situación. El humorista Pachu Peña, reconocido hincha de Newell’s, también fue protagonista de varias bromas por la rivalidad futbolera de Rosario.
Así, lo que parecía una fiesta histórica para Central terminó convirtiéndose en una de las escenas más comentadas de la definición del campeonato. Mientras Boca celebraba en la Bombonera gracias al gol de Valencia, en Arroyito quedaba el recuerdo de un festejo que duró apenas unos minutos y que terminó recorriendo todas las redes sociales.