La actividad económica de la provincia de Buenos Aires cayó por segundo trimestre consecutivo. La industria y el comercio están entre los sectores más golpeados, mientras los últimos datos nacionales también muestran señales de retroceso.
La economía bonaerense entró en recesión técnica después de registrar dos trimestres consecutivos de caída. Según el indicador PulsoPBA, elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, la actividad cayó un 1,2% en septiembre frente a agosto y retrocedió un 0,9% en la comparación interanual.
El dato completa un trimestre con una contracción del 1,6% respecto del período anterior, que se suma a la baja del 0,4% registrada entre abril y junio. Así, el principal distrito productivo del país acumula seis meses consecutivos de retroceso trimestral.
Entre enero y septiembre, la actividad provincial mostró una caída promedio del 0,3% frente al mismo período de 2025 y quedó un 2,1% por debajo del nivel de diciembre pasado.
Industria y comercio, entre los sectores más afectados
La caída no golpea a todos los sectores por igual, pero los números reflejan dificultades en ramas centrales de la economía. En septiembre, la industria manufacturera retrocedió un 2,1% interanual, mientras que el comercio cayó un 3,5%. El transporte y las comunicaciones también registraron una baja del 2,3%.
La intermediación financiera mostró el peor desempeño relativo, con una contracción interanual del 8,3% y tres meses consecutivos de resultados negativos.
En contraste, el agro volvió a funcionar como sostén de la actividad bonaerense, con una suba del 3,5% interanual. También crecieron la pesca, un 19,7%, y la explotación de minas y canteras, un 12,4%.
Las señales de alerta para la economía nacional
Aunque el indicador mide específicamente la actividad de la provincia de Buenos Aires, su peso demográfico y productivo lo convierte en una referencia relevante para seguir la evolución económica del país. Sin embargo, la recesión bonaerense no confirma por sí sola que la economía nacional haya entrado en la misma situación.
Los datos nacionales también muestran señales de debilidad. Según el INDEC, en julio la actividad económica cayó un 2,9% frente a junio y un 1,4% interanual. En el segundo trimestre, además, el Producto Bruto Interno registró una contracción del 0,6% respecto de los primeros tres meses del año.
El escenario expone una recuperación desigual: mientras algunos sectores vinculados al agro y a la actividad extractiva mantienen números positivos, la industria y el comercio enfrentan retrocesos. La evolución de los próximos meses permitirá determinar si la contracción se extiende al conjunto de la economía argentina.