La promesa de Javier Milei y Luis Caputo de llevar la inflación a cero sigue chocando con los precios del supermercado. Según la consultora Labour, Capital & Growth (LCG), los alimentos y las bebidas acumularon un aumento del 4,3% en las últimas cuatro semanas, el registro más alto de 2026. Además, en la primera semana de octubre volvieron a subir un 0,5%, en la quinta medición consecutiva con incrementos.
El relevamiento de LCG analiza unos 8.000 productos en cinco supermercados y muestra que las subas no se limitan a un rubro puntual. En la primera semana de octubre, las bebidas e infusiones para consumir en el hogar encabezaron los aumentos, con un 1,1%; los productos de panificación, cereales y pastas subieron un 0,7%, y las carnes avanzaron un 0,6%. Nueve de los diez rubros relevados registraron aumentos.
Los alimentos vuelven a presionar el bolsillo
El informe señaló que las carnes y las bebidas explicaron más de la mitad de la suba semanal. La tendencia preocupa especialmente porque se trata de consumos habituales, con impacto directo sobre el presupuesto de los hogares.
Las estimaciones privadas para septiembre muestran diferencias según la metodología. EcoGo calculó que los alimentos y las bebidas aumentaron un 2,1% durante ese mes, mientras que su medición de la inflación minorista general llegó al 2%. La consultora estimó, además, que el índice general se ubicaría 0,3 puntos porcentuales por encima del registro de agosto.
El dato de LCG, correspondiente a las últimas cuatro semanas medidas a comienzos de octubre, no equivale al índice oficial mensual. El INDEC difundirá el IPC de septiembre el 13 de octubre. Hasta entonces, los relevamientos privados anticipan una nueva presión sobre el costo de vida.
El Gobierno hizo de la desaceleración inflacionaria uno de los pilares de su programa económico. Pero mientras promete que los precios seguirán bajando, los alimentos vuelven a mostrar aumentos persistentes. Para las familias, la discusión no se resuelve con una cifra macroeconómica: se define cada vez que llenar el changuito cuesta más.