El Gobierno autorizó deuda por US$ 5.000 millones y cedió jurisdicción a tribunales de Nueva York
Mientras gran parte del país estaba pendiente del segundo partido de la Selección argentina en el Mundial 2026, el Gobierno de Javier Milei oficializó una medida de fuerte impacto económico y político: autorizó al Ministerio de Economía a tomar deuda por hasta 5.000 millones de dólares y habilitó que eventuales conflictos con acreedores se resuelvan en tribunales de Nueva York.
La decisión quedó plasmada en el Decreto 478/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas de Javier Milei, Manuel Adorni y Luis Caputo. Según el texto oficial, el objetivo es reducir los costos de financiamiento del Tesoro Nacional y facilitar el acceso a créditos de organismos internacionales.
La norma habilita a la Secretaría de Hacienda y a la Secretaría de Finanzas a gestionar préstamos con organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros.
Pero uno de los puntos más sensibles del decreto es la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales de Estados Unidos. En los hechos, el Estado argentino renuncia a invocar inmunidad de jurisdicción en determinadas controversias vinculadas a estas operaciones y acepta que eventuales litigios puedan tramitarse en cortes federales o estaduales de Nueva York.
Esto implica que los acreedores contarán con mayores herramientas para reclamar judicialmente ante tribunales extranjeros en caso de conflicto.
Aunque el decreto protege determinados activos estratégicos —como las reservas del Banco Central, bienes diplomáticos, patrimonio cultural o activos militares— la decisión vuelve a abrir el debate sobre los límites de la soberanía jurídica argentina frente a los mercados financieros internacionales.
La medida también otorga al Ministerio de Economía amplias facultades para definir plazos, monedas y condiciones de los préstamos sin necesidad de emitir nuevos decretos para cada operación.
El argumento oficial es que estas garantías permitirán obtener financiamiento en mejores condiciones. Sin embargo, sectores críticos advierten que el costo de ese acceso al crédito vuelve a ser una mayor dependencia financiera y la aceptación de tribunales extranjeros para resolver disputas vinculadas a la deuda.
La fecha elegida tampoco pasó desapercibida. El decreto se conoció en la previa del partido de la Selección argentina frente a Austria por el Mundial, en una jornada donde la atención pública estaba concentrada en el fútbol. Una coincidencia que alimentó cuestionamientos de la oposición y reavivó una vieja sospecha de la política argentina: que las decisiones más sensibles suelen aparecer cuando la agenda mediática mira para otro lado.





