Según el relato de la grabación, todo comienza con dos médicas del tercer año de residencia de anestesia, identificadas como “Fini”, del Hospital Italiano, y “Tati”, del Rivadavia. En el audio se menciona que ambas consumirían tusi desde que eran estudiantes en facultad pero que la adicción habría aumentado con el tiempo: “Se ve que al principio era en fiestas electrónicas… Pero después era tipo, estaban en un asado y ellas consumiendo tusi”, detalla la narradora.
En la grabación se especifica que otra médica tomó conocimiento del presunto robo de insumos hospitalarios que actualmente se investiga: “Se entera que Fini está consumiendo propofol y fentanilo, y no solo eso, sino que se roba el propofol y lo redistribuye”, afirma la chica.
Siempre según esta versión, uno de los episodios más graves habría terminado con la muerte de un residente. El audio asegura que “todos los materiales e insumos eran del Italiano” y que incluso se utilizaba una bomba de infusión, que es un usado equipamiento médico específico usado para infundir los anestésicos.
La grabación también describe supuestas “fiestas del propofol”, encuentros clandestinos donde profesionales se administrarían estas sustancias bajo supervisión improvisada: “Tenían un encargado de ambucearlos cuando el propofol ya les estaba generando la apnea”, se escucha en referencia a utilizar un resucitador manual de bolsa, válvula y mascarilla.
Además, se mencionan denuncias cruzadas entre los involucrados. Una de las médicas imputadas habría denunciado por abuso al otro imputado. También se mencionan renuncias repentinas y pedidos de licencias psiquiátricas luego de que todo el entramado saliera a la luz.
Por otro lado, el audio hace mención a posibles irregularidades en controles de antidoping que se realizan habitualmente a los anestesiólogos.
Otro de los aspectos que genera polémica es la posible falta de difusión del caso. “Falleció un residente y nadie se enteró de nada”, afirma el audio, que incluso sostiene que “la Sociedad de Anestesia lo está tapando todo”. También se menciona que desde el Hospital Gutiérrez habrían realizado posteo en redes sociales sobre la muerte del anestesista, pero el mismo habría sido eliminado.