El abogado Néstor Oroño, contratado por el padre del tirador de San Cristóbal, reveló que el adolescente de 15 años “estaba con tratamiento psicológico” porque “había sido víctima de episodios de bullying”. “Había atentado contra su vida, cortarse los brazos”, describió el representante legal del joven que mató a un compañero de 13 años.
“Estaba bajo tratamiento psicológico, no psiquiátrico, y se había infringido autolesiones en el brazo en una oportunidad, no fue reiterado. Eso motivó el inicio del tratamiento psicológico”, precisó Mariana Oroño, compañera de trabajo de Néstor y representante del menor, y remarcó en C5N: “El padre nos refirió que fue hace algunos meses”.
Néstor describió al tirador como “una persona que no presentaba signos de agresividad, sino al contrario: una persona introvertida, pasaba mucho tiempo frente a la computadora, tenía muy pocas personas amigas. Hablamos por boca del padre, no había síntomas ni alarma”. Sumó que el chico disfrutaba “juegos online”.
Esta versión contradice lo que contó Carmen, la madre de un adolescente que compartió curso con el agresor, quien negó la hipótesis del bullying y habló de “problemas familiares”.
La defensa legal del adolescente confirmó que el padre y la madre se encuentran atravesando un divorcio, ella vive en Santa Fe y él en Entre Ríos. “Con el padre no tenía contacto físico personal habitual porque estaban a kilómetros de distancia, pero sí a través del teléfono”, puntualizó en TN.
Aún así, el abogado remarcó que “nada hacía prever que desarrollare algún tipo de episodio de la violencia como ocurrió”. “Tanto el papá como la mamá, con quien tomamos contacto más tarde, estaban muy golpeados y devastados por este hecho”, describió Néstor.