En sintonía, desde la consultora LCG advirtieron que el impacto del “colchón de dólares” será limitado, centrado principalmente en quienes accedan a divisas a través de exportadores. Por su parte, la consultora Econviews había anticipado que el efecto de estas medidas sería más visible a largo plazo: “La mayoría de quienes tienen dólares los siguen usando como instrumento de ahorro, y es poco probable que vayan al consumo o a depósitos que luego alimenten el crédito”, remarcaron.
El circuito de resguardo físico de los billetes tampoco muestra señales de dinamismo. Desde tres de los principales bancos, ante la consulta de Ámbito, coincidieron: “No hay movimientos en las cajas de seguridad”. De hecho, uno de ellos, que integra el top 10 en volumen de clientes, destacó que “ni se abren ni se cierran cajas, estamos en niveles históricos”. Incluso, remarcaron que hay sobrantes disponibles.
El mismo panorama se observa en las firmas privadas que ofrecen cajas de seguridad. Desde Hausler, su Chief Marketing Officer, Ignacio Serrano, sostuvo que el servicio viene creciendo en los últimos cinco años, pero no por el regreso de dólares al sistema, sino por la reactivación en el sector inmobiliario. “No detectamos un cambio de comportamiento. Aun así, nuestras perspectivas son optimistas”, afirmó.
¿Qué impide que los ahorristas saquen los dólares del colchón? María Paula Véliz, gerente de Impuestos de Expansión, identificó tres factores principales: el desconocimiento de los riesgos que implica guardar dinero en efectivo, la desconfianza hacia el sistema financiero y la incertidumbre impositiva. “Aunque el Gobierno actual plantea objetivos claros, muchos recuerdan retrocesos en el pasado y prefieren esperar a ver si los cambios son sostenibles en el tiempo”, explicó.
En paralelo, desde el Banco Central, el director Federico Furiase remarcó que esta actitud de los ahorristas era esperada. “No se espera un vuelco inmediato hacia el circuito formal”. Sin embargo, insistió en que este proceso “puede permitir mayor crecimiento, más recaudación y ayudar a sostener el superávit fiscal”. Por ahora, los dólares siguen bajo siete llaves.