Un día después, Novaresio decidió volver sobre sus dichos y reconocer que había cruzado un límite en su crítica.
La nueva intervención tuvo como eje la necesidad de separar el cuestionamiento a una decisión judicial de los agravios personales contra quien la tomó. El periodista sostuvo su desacuerdo con el fallo, pero pidió disculpas por la manera en que se había referido a la magistrada.
La rectificación se produjo después de una jornada en la que las críticas a De Marinis se multiplicaron desde distintos sectores, pero también aparecieron numerosos respaldos a la jueza.
La polémica comenzó por una resolución de la jueza porteña en un caso concreto que involucraba a un adolescente de 14 años acusado de tentativa de robo.
De Marinis declaró inconstitucional el artículo 1 de la Ley 27.801, que establece el nuevo régimen penal juvenil, y sobreseyó al adolescente. La Fiscalía porteña apeló la decisión y pidió además el apartamiento de la magistrada.
El Gobierno de Jorge Macri, por su parte, presentó una denuncia ante el Consejo de la Magistratura por presunto mal desempeño y “desconocimiento inexcusable del derecho”.
La jueza defendió su resolución y señaló que una sentencia debe ser cuestionada mediante los mecanismos judiciales correspondientes, no mediante un pedido de juicio político por el contenido de la decisión.
En paralelo a los cuestionamientos políticos y mediáticos, 91 jueces porteños firmaron un documento en respaldo de De Marinis y expresaron su rechazo a las críticas y al pedido de juicio político impulsado contra ella. Los magistrados advirtieron sobre el riesgo de utilizar mecanismos disciplinarios para cuestionar el contenido de una resolución judicial.
En ese contexto se produjo el cruce televisivo de Novaresio, que terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados de la discusión alrededor del fallo.
Ahora, con su pedido de disculpas, el periodista buscó cerrar la polémica por sus expresiones personales, aunque mantuvo abierta la discusión sobre el contenido de la resolución judicial.
La secuencia dejó así dos momentos muy distintos: primero, el insulto en vivo; después, la retractación y el pedido de disculpas a la jueza.