¿Se puede llegar a encontrar un esqueleto de dinosaurio completo? Lucio explicó que es muy difícil encontrar un esqueleto completo. Sin embargo, este megaraptorido presenta un grado de preservación excepcional que lo convierte en uno de los mejor representados del grupo.
“Encontramos parte del cráneo, parte del miembro anterior de la mano, miembro de la parte posterior del pie, tanto costillas como vertebras caudales, que son vértebras de la cola”, sentenció. Esto significa que es uno de los más completos Megaraptoridae descubiertos hasta el momento, y “los últimos sobrevivientes del grupo”.
Se trata de uno de los ejemplares más completos de la familia Megaraptoridae hallados hasta ahora. Vivió muy cerca del límite K–Pg, la frontera temporal que marca la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno, donde desaparecieron los dinosaurios no avianos.
Los científicos planean avanzar con estudios tafonómicos para entender cómo murió el dinosaurio y en qué ambiente se depositaron sus restos, y otras características. También realizarán una tomografía del cráneo para estudiar su paleoneurología y una reconstrucción muscular que permitirá conocer mejor su morfología y capacidades como depredador.
Entre los hallazgos más llamativos vinculados a Joaquinraptor fue la aparición de un húmero encajado entre sus mandíbulas, un detalle que pasó inadvertido durante la excavación y que recién se reveló en el laboratorio, mientras los técnicos preparaban los materiales.
“Lo primero que pensamos fue que ese hueso pertenecía al propio Joaquínraptor y que, por cómo se habían movido los restos tras su muerte, había terminado en su mandíbula”, relató Lucio.
Sin embargo, un análisis detallado demostró que no solo no era un hueso del dinosaurio, sino que tampoco correspondía a otro megaraptorido: se trataba de un resto de cocodrilo o de una forma estrechamente emparentada.
“La presencia de este húmero entre la mandíbula, en contacto con los dientes, nos hace pensar que este cocodrilo fue parte de la alimentación de Joaquinraptor”, explicaron los especialistas. Aunque no descartan que se tratara de una interacción violenta o de competencia entre ambas especies.
La Patagonia vuelve a demostrar que su suelo guarda mucho por descubrir sobre los dinosaurios, cada campaña y excavación puede acercarnos un poco más a entender cómo vivieron estas increíbles criaturas antes de su extinción.