A días del mega apagón en Europa, España sufrió otro caos durante la noche de este domingo y la mañana de este lunes por el robo de cables en varios puntos de la red ferroviaria que une Madrid y Andalucía: los trenes dejaron de funcionar y se detuvieron a medio camino.
Se estima que aproximadamente 10.000 pasajeros quedaron varados y sin servicio, con cancelaciones con retrasos de hasta seis horas. El ministro de Transporte español, Óscar Puente, aseguró que se trató de “sabotaje”.
Según el Ministerio, los cortes y robo de cable se produjeron en cuatro puntos en los términos municipales de Los Yebenes (puntos kilométricos 92/850 y 93/600) y Manzaneque (puntos kilométricos 101/400 y 102/200).
El robo de cables en varios puntos de Toledo provocó serios retrasos en todos los trenes que circulan por la línea que une Madrid y la provincia, por lo que afecta a decenas de trenes, principalmente entre la capital y Andalucía.
Puente, explicó que se trata de los cables de circulación: “Un tren de alta velocidad necesita un espacio limpio de muchos kilómetros. Para que esa seguridad esté garantizada hay unos sistemas que, en parte, son cableado en vía que envían información, de manera que se garantiza que no hay ningún elemento delante del tren que circula”.
En concreto, se robaron unos 150 metros de cobre en doble vía, en los dos sentidos. Para acceder a ello, debieron “romper la alambrada” dado que las instalaciones de alta velocidad suelen estar protegidas.
Por su parte, la empresa ferroviaria de España Renfe informó que se normalizaba el servicio de trenes entre Andalucía y Madrid después del robo de cables, informaron medios en Madrid.
“A lo largo del día tenderá a normalizarse el servicio”, señaló la empresa de transporte a través de un comunicado que publicó el diario El País. Los trenes Madrid-Sevilla iniciaron la marcha con entre dos y tres horas de retraso.