Jair Bolsonaro, ex presidente de Brasil y condenado por el intento de golpe de Estado en 2023, admitió que intentó quemar su tobillera electrónica con un soldador, mientras cumplía con el arresto domiciliario en su residencia de Brasilia. La confesión fue divulgada este sábado por el Supremo Tribunal Federal después de que el ex mandatario del país vecino quedara bajo prisión preventiva en la principal sede de la Policía Federal en la capital del país vecino por intentar fugarse.
“Metí un soldador ahí por casualidad”, dijo Bolsonaro sobre su manipulación a la tobillera electrónica y que activó una alarma sobre un posible intento de fuga. En concreto, la policía registró que pocos minutos después de la medianoche del pasado viernes, el dispositivo que vigilaba cada uno de los pasos del expresidente había sido manipulado.
Para el juez que lleva su caso, Alexandre de Moraes, fue prueba suficiente para ordenar su detención porque su intención era “garantizar la fuga” y aprovechar la confusión generada por su hijo mayor, el senador Flavio Bolsonaro, quien había convocado a sus seguidores a una vigilia en la puerta de la casa familiar de Brasilia.
El juez de Moraes alegó que la Embajada de Estados Unidos está tan solo a 15 minutos de distancia en auto de la residencia Bolsonaro y que el exmandatario ya había sugerido pedirle asilo a su aliado Javier Milei en Argentina, ya que él se considera un perseguido político.
A su vez, el magistrado solicitó que, en calidad de ex presidente, Bolsonaro no sea esposado ni expuesto públicamente en el momento de su detención. Además, por sus problemas de salud, se le dispuso un equipo médico de guardia. Sin embargo, el Supremo Tribunal Federal difundió un video en el que el capitán del ejército admitió haber manipulado la tobillera electrónica.
La Justicia agregó que “la información confirma la intención del condenado de romper la tobillera electrónica para asegurar el éxito de su fuga, facilitada por la confusión causada por la manifestación convocada por su hijo”. También se recordó que otros aliados políticos y familiares del exmandatario, como su otro hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, y el ex director de la Agencia Brasileña de Inteligencia Alexandre Ramagem, abandonaron el país en circunstancias similares.
Este lunes, la sala primera del Supremo Tribunal analizará la prisión preventiva ordenada por el juez de Moraes. Mientras, Bolsonaro permanecerá en una sala destinada para autoridades de la superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, donde dispone de una cama, baño, mesa, televisor y aire acondicionado.