Kicillof señaló que existe una “posición incómoda para la derecha”, ya que, por un lado, se reconoce el valor de contar con la compañía, pero al mismo tiempo se cuestiona la forma en que se llevó adelante el proceso.
El gobernador explicó que la expropiación de YPF se basó en un derecho del Estado argentino contemplado en la Constitución, que permite tomar control de una compañía por interés nacional. Según detalló, la recuperación del 51% de las acciones se realizó mediante una ley y se indemnizó a los antiguos propietarios tras una tasación del Tribunal de Tasaciones de la Nación, en un proceso que consideró ajustado a la normativa vigente.
Asimismo, remarcó que el eje del litigio internacional giró en torno a la validez del estatuto de la empresa frente a la legislación argentina, y sostuvo que la defensa del país siempre se apoyó en argumentos jurídicos “lógicos” y consistentes. En esa línea, destacó que esos mismos planteos fueron sostenidos por los abogados del Estado en distintos gobiernos y cuestionó que “apareciera un presidente en contra de Argentina, en contra del interés nacional”, en referencia a la postura de Javier Milei.
El Gobernador provincial también señaló las contradicciones del discurso del Presidente: “Decía que yo era un inútil porque se hizo mal, y ahora que en Estados Unidos dicen que se hizo bien, dice que soy un inútil, habría que ver por qué”, afirmó, y agregó que Javier Milei “nunca entendió esto” y que sus críticas forman parte de un uso reiterado del agravio en el debate público.
En ese sentido, el gobernador cuestionó el tono de la discusión política y marcó distancia con ese estilo. “Hay una devaluación de la palabra de Milei, de sus insultos”, sostuvo, al tiempo que remarcó que decidió no responder en los mismos términos. Además, planteó interrogantes sobre las explicaciones del mandatario respecto del fallo, al señalar que atribuir el resultado a gestiones personales en Estados Unidos implicaría una situación “muy grave”, ya que pondría en duda tanto la independencia de la justicia norteamericana como los fundamentos jurídicos del caso.
Por último, Kicillof destacó que los argumentos jurídicos que sostuvieron la posición argentina “son los mismos que planteamos siempre y la evaluación del fallo es la misma”, por lo que consideró el resultado como “una buena noticia”. En ese marco, evitó profundizar en la polémica política y relativizó el rol del Presidente en este tema, al afirmar que “Milei, con respecto a esta cuestión y su importancia, es un pigmeo”.