Noviembre 2024: Votó en contra de los derechos de los pueblos indígenas.
Noviembre 2024: Fue el único país en votar contra una resolución para eliminar la violencia contra mujeres y niñas.
Noviembre 2025: Votó en contra de una resolución para prevenir y erradicar la tortura.
Esta postura marca un quiebre con la tradición histórica de la diplomacia argentina, que solía acompañar los consensos internacionales en materia de derechos humanos.