A dos meses de haber quedado detenida en Brasil acusada por racismo, la abogada Agostina Páez llegó al país este miércoles por la tarde acompañada de los letrados Carla Junqueira y Sebastián Robles tras pagar la fianza de 18.500 dólares. “Estaba aterrada de ir a la cárcel”, remarcó ante la prensa.
“No puedo creer estar aquí, mis dos abogados son excelentes”, dijo la profesional, que sigue en juicio por sus manifestaciones racistas en el vecino país. “Me sentí muy desamparada. Estuve triste, la pasé mal. Hasta último minuto no sabía si iba a poder salir. Volver a mi país era lo que más quería”, resaltó la joven.
La santiagueña aseguró que le cae bien la gente de Brasil: “Hay que tener cuidado, yo reaccioné mal”, remarcó y volvió a pedir perdón a todos. “El juez se llevó por la opinión pública… Tenía terror porque pidieron que me condenaran a 15 años”, subrayó ante la prensa. Contra todos los pronósticos, respondió que “volvería a vacacionar a Brasil”.
Páez fue detenida luego de una discusión en un bar y fue captada por cámaras de vigilancia realizando gestos que simulaban ser un mono frente a empleados del lugar. El video se viralizó en redes sociales y generó un fuerte repudio, lo que derivó en su detención por parte de las autoridades locales.
Durante su permanencia en Brasil, la mujer estuvo en prisión preventiva mientras avanzaba la causa en su contra, en un proceso que tuvo la intervención de su defensa y negociaciones judiciales que finalmente permitieron el pago de una caución para recuperar la libertad.
La Justicia brasileña aceptó un recurso de habeas corpus presentado por su defensa y ordenó retirar la tobillera electrónica, habilitándola para volver al país.
Como parte de las condiciones, la argentina debió concurrir al banco para depositar el monto fijado como caución y entregar los comprobantes correspondientes. El pago ascendió a casi 98 mil reales (aproximadamente 20 mil dólares), suma destinada a compensar a los empleados afectados, en el marco de un juicio abreviado.