Lucía Pérez tenía 16 años cuando murió, el 8 de octubre de 2016, en Mar del Plata. Diez años después, su familia continúa reclamando que la Justicia reconozca el crimen como femicidio y espera una definición de la Suprema Corte bonaerense.
“Es el aniversario de la impunidad”, resumió este jueves Marta Montero, madre de Lucía, durante una concentración frente a los Tribunales de Mar del Plata. La mujer cuestionó duramente el recorrido judicial de la causa y volvió a reclamar que se reconozca la violencia de género ejercida contra su hija.
El caso tuvo un largo recorrido judicial. En 2018, Matías Farías y Juan Pablo Offidani fueron absueltos por el abuso sexual y el femicidio de Lucía y recibieron ocho años de prisión por comercialización de estupefacientes. El fallo fue anulado en 2020 y la Suprema Corte bonaerense confirmó al año siguiente que debía realizarse un nuevo juicio.
En 2023, Farías fue condenado a prisión perpetua por abuso sexual agravado por el suministro de estupefacientes y por la muerte de Lucía, en concurso con femicidio. Offidani recibió 15 años como partícipe secundario.
Pero en 2025, el Tribunal de Casación Penal bonaerense dejó sin efecto la figura de femicidio y ordenó establecer una nueva pena para Farías. En mayo de este año, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Mar del Plata lo condenó a 17 años por abuso sexual agravado por el suministro de estupefacientes. Al unificar esa pena con una condena anterior por comercialización de drogas, quedó una pena total de 23 años. La sentencia todavía no está firme.
Mientras tanto, la familia sostiene que el caso no puede quedar reducido a una discusión sobre años de prisión. Para Montero, sacar la figura de femicidio significa desconocer la violencia de género que atravesó el crimen y puede tener consecuencias para otras causas.
“Seguimos esta batalla, no nos van a ganar”, afirmó la madre de Lucía durante la concentración de este jueves. También cuestionó el accionar del Poder Judicial y sostuvo que la familia seguirá reclamando hasta que la Suprema Corte bonaerense se pronuncie.
A diez años de aquella muerte, la causa que generó una de las mayores movilizaciones contra la violencia de género en Argentina todavía no tiene una sentencia firme que reconozca el femicidio.