El video que se dio a conocer en las últimas horas desnudó la ruta de los acusados por el crimen de Agostina Vega. La mujer de 43 años, apodada “La Gringa”, es expareja de Claudio Barrelier, hincha de Instituto de Córdoba y está detenida por encubrimiento agravado. El arresto de Soledad Andreani se produjo a dos semanas del crimen de Agostina Vega y la convirtió en la tercera persona detenida de la causa.
Andreani es la propietaria del Ford Ka que, según la investigación, Claudio Barrelier utilizó para trasladar el cuerpo de Agostina después de asesinarla. El auto fue secuestrado días después y fue lavado luego de su uso.
De acuerdo a la propia acusada, ella había mantenido una relación de pareja con el principal detenido durante algunos meses, pero se habían distanciado poco antes del crimen. Sin embargo, el 25 de mayo él volvió a buscarla para pedirle prestado el vehículo.
“Nunca jamás me imaginé esto que pasó. La relación fueron un par de meses, pero intensos. Ahora me doy cuenta el papel que jugó conmigo, que me mintió desde el primer momento, que siempre me usó”, dijo en una de las primeras declaraciones ante la prensa, antes de que se conocieran las imágenes que la implicaban.
Soledad Andreani quedó detenida e imputada por “encubrimiento agravado”. El segundo detenido había sido el inquilino de Barrelier, Osvaldo Fasseta, también imputado por “encubrimiento agravado”. Sin embargo, la Fiscalía acusa al exbarra de Instituto de haber participado del descuartizamiento del cuerpo de Agostina en el baño de la casa de la calle Juan del Campillo al 800, en el barrio Cofico.
La detención de Andreani se produjo gracias a las cámaras de seguridad del barrio Ampliación Ferreyra, que muestran al Ford Ka cerca del descampado en el que se encontraron los restos de la adolescente en los días posteriores al asesinato. El abogado que representa a la madre de Agostina se presentó en la fiscalía de Córdoba para aportar pruebas contra Andreani y remarcó: “El rostro de Agostina estaba en todas las casas de Argentina, sabía que ella había entrado en la casa de Barrelier y aun así le prestó el auto, que después fue lavado”.