En Mendoza, la Ley de Tránsito establece que el límite de alcoholemia al momento de conducir es de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre. En este sentido, el resultado del test realizado a Antolín arrojó que el concejal manejaba con más del doble del máximo permitido.
Las autoridades no solo le secuestraron el BMW descapotable, sino que también le retuvieron la licencia de conducir y trasladaron Antolín a la Comisaría Sexta para asentar el caso previo a su traspaso al Juzgado Contravencional.
El concejal, que asumió en 2023 y todavía no cumplió los dos años de mandato, ahora deberá afrontar una multa podría llegar a alcanzar los 5 millones de pesos.
La detención de Antolín tuvo claras repercusiones en el ámbito político. Desde el Partido Libertario emitieron un comunicado donde solicitaron la renuncia de Antolín y la intervención del Tribunal de Disciplina de dicho espacio político.
“El comportamiento señalado constituye una falta grave a los principios éticos y a la conducta responsable que todo ciudadano y representante público debe observar. Como fuerza política basada en la responsabilidad individual, no podemos avalar ni relativizar acciones que pongan en riesgo la integridad de terceros, la seguridad pública y la confianza de quienes representamos”, indicaron en el comunicado.
“Nuestro partido sostiene que la libertad solo puede existir cuando cada individuo asume las consecuencias de sus actos. Los cargos públicos no otorgan privilegios ni excepciones: por el contrario, obligan a un comportamiento ejemplar”, agregaron.
La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, también se expresó al respecto: “Así como se le solicitó la renuncia al concejal de la UCR de Guaymallén por conducir con alcoholemia en valores superiores a los permitidos, hay que hacer lo mismo con el concejal libertario de San Rafael. Fin”, escribió en redes sociales.