Teatro Roma: El orgullo de todos cumple 120 años
Cuando abrió sus puertas, a comienzos del siglo XX, fue considerada como la mejor sala de Sudamérica. Tras su puesta en valor en la última década, mantiene intactos tanto su belleza como su aporte cultural. Un oasis en Avellaneda para estos duros tiempos.
El sábado 1 de octubre de 1904 Avellaneda fue una fiesta.
La Sociedad Italiana de Mutuo Socorro y Providencia Barracas al Sud concretaba el sueño de una sala dedicada a la lírica, como los de la madre patria de tantos inmigrantes.
Y nació el Teatro Roma, una maravilla arquitectónica para más de 400 amantes del bel canto (luego sumaría otras 160 localidades), en pleno centro de la ciudad y que al menos hasta 1908, cuando abrió sus puertas el Teatro Colón porteño, fue la mayor sala de Sudamérica dedicada a la música clásica.
Hoy, que el Roma cumple 120 años, vale la pena recordar cómo era entonces el mundo, la Argentina y en particular, Avellaneda.
El planeta todavía no había conocido guerras mundiales. Argentina tenía a Julio Argentino Roca como presidente; Marcelino Ugarte era el gobernador bonaerense por el Partido Autonomista Nacional; mientras que Avellaneda, desde el 11 de enero, era cabecera del partido homónimo, dejaba de llamarse “Barracas al Sud” y su intendente era Domingo Barceló.
La pasión futbolera también vivía un año clave: mientras que Racing era un flamante club fundado el 25 de marzo de 1903, el Independiente Foot-Ball Club se creó el 4 de agosto de 1904, es decir menos de dos meses antes de la inauguración del Roma.
Sí, definitivamente Avellaneda era una fiesta.
TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN AL ROMA
Desde 2016 Inés Ferreyra es la directora de este teatro construido por el arquitecto Primitivo Gamba y que abrió sus puertas hace 120 años con “Papá Lebonnard”, una obra dramática interpretada por el actor y tenor italiano Ermete Novelli. La sala con forma de herradura está coronada por una cúpula y las alegorías realizadas al fresco por Antonio Epifani, con una treintena estrellas de la música y el teatro como Bach, Beethoven, Verdi, Mozart, Puccini, Lope de Vega, Azucena Maizani y nada menos que Carlos Gardel.
El Morocho del Abasto -asiduo visitante de Avellaneda y socio del Centro Tradicionalista Leales y Pampeanos- cantó varias veces en el Roma pero la más recordada es la del 5 de septiembre de 1930, cuando lo hizo a beneficio de las víctimas del accidente del tranvía que había caído al Riachuelo dos meses atrás.
En la madrugada del sábado 12 de julio, un tranvía de la línea 105 que iba de Temperley al centro porteño cayó al agua debido a que una densa niebla le impidió al motorman apreciar que el Puente Bosch -que une Avellaneda con Buenos Aires- estaba levantado. Murieron 56 personas, casi todos trabajadores, y sólo 4 fueron rescatados con vida. Gardel no se olvidó de ellos ni de sus familias
EL TEATRO DE LOS VECINOS
Para Inés Ferreyra, el Roma es su “Cinema Paradiso”. Conoció la sala de Sarmiento al 100, en 2001, cuando comenzó a trabajar en la boletería. “Las entradas se vendían por taquilla, con el rollito que se colocaba en los agujeritos del tablero de la boletería. Después de tanto tiempo, el Roma ya es mi casa”.
Pero antes de las remodelaciones, esa casa no estaba en orden… Pese al esfuerzo de todos lo que trabajaban en la sala, los días de lluvia era imposible escaparse de la mojadura porque entre el escenario y los camarines no había techo… Hoy luce impecable desde la fachada coronada por la loba Luperca que amamanta a Rómulo y Remo hasta la imponente sala.
“El Roma tiene una magia muy particular porque está en el barrio y lo crearon los vecinos que habían llegado de Italia. Muchas salas fueron construidas gracias al aporte de inmigrantes italianos pero pocas se conservan como este teatro, que fue remodelado por completo”, cuenta la directora que también es actriz.
“Si bien nosotros somos un teatro municipal y no trabajamos de manera comercial, tenemos que pensar en una programación amplia, no limitada a la lírica, como cuando nació. Por eso apuntamos a obras teatrales, conciertos -como los de la sinfónica de Avellaneda-, unipersonales, ballet y las muy convocantes funciones de “La venganza será terrible”, con Alejandro Dolina. Todo en pos del desafío de que la gente vuelva al teatro”, afirma Ferreyra.
“Para eso llevamos obras a los barrios y surgió el Pasaporte Roma, con una variedad de promociones para que el vecino pueda ver varias obras por mes y pagando muy poco. Actualmente hay funciones con entrada libre mientras que las más caras no llegan a los 14 mil pesos -enumera Inés-. Este año lanzamos la promoción del TSG al día, mediante la cual el vecino que abona en término los impuestos municipales paga la mitad del valor. En septiembre el 80% de las entradas a las diferentes funciones se vendieron a mitad de precio, lo que refleja el éxito de esta iniciativa. Además gracias a las plataformas y a las redes sociales los canales de ventas están en constante crecimiento”.
UNA VIDA EN EL ROMA
Jorge Salas llegó al teatro tras la recuperación de la democracia. Actualmente es el Jefe de Sala del Roma, donde pasó 40 de sus 59 años. Nadia como él conoce esta joya de Avellaneda, nadie mejor que él para estar al frente de las visitas guiadas.
“Hasta la inauguración del Colón en 1908, el Roma fue el mejor teatro de Sudamérica, con una acústica única, una hermosísima sala diseñada por el arquitecto Primitivo Gamba, la cúpula pintada por el artista de Avellaneda Antonio Epifani, la araña de 130 luces, la galería de retratos de artistas que tuvo que ser recuperada en los ’80 porque durante la dictadura varios fueron cubiertos con pintura gris, simplemente porque eran exponentes de la cultura popular”, repasa Jorge Salas.
Además señala su admiración por dos grandes actrices entre las tantas que pasaron por el Roma; Virginia Lagos (con “La Piaff”) e Inda Ledesma, quien antes del estreno de “Orinoco” -que protagonizaba junto a Susú Pecoraro- no dudaba en treparse a una escalera con sus casi setenta años para sugerirle a los técnicos cómo debían ser ubicadas las luces del escenario.
La directora Ferreyra agrega que la lista de los grandes que pasaron por el Roma en los últimos años es inagotable: Norma Aleandro, Lito Cruz, Daniel Veronese, Luisa Vehil, Hilda Bernard, Javier Dualte, Verónica Llinás, Cristina Banegas, Daniel Casablanca y Mauricio Kartum (con “La vis cómica” y “Terrenal”), entre cientos de artistas.
Como 120 años no se cumplen todos los días, Ferreyra está al frente de una gran movida en homenaje a la trayectoria del Roma: tres funciones de “El tiempo habitado”, los días 10, 11 y 12 de octubre, con casi 200 artistas en escena. Un espectáculo multimediático con actores, músicos, cantantes, bailarines, en su mayoría formados en Avellaneda.
Y qué mejor que el teatro del pueblo celebre este cumpleaños con el pueblo, tanto arriba como debajo del escenario.





