Feinmann también dio detalles sobre el estado de ánimo de Adorni en las últimas semanas. Según contó, el propio exvocero se habría quejado ante su entorno por la hostilidad que percibe al circular por espacios públicos en Buenos Aires. La frase que le atribuyen es contundente: no puede caminar por la calle porque la gente lo insulta constantemente.
Ese clima de rechazo se suma a una seguidilla de salidas institucionales que marcaron el año de Adorni. El otrora vocero presidencial dejó la Vocería, luego la Jefatura de Gabinete y también su lugar en el directorio de YPF, en un proceso que sus allegados describen como un desgaste progresivo tanto político como personal.
Más allá de la voluntad de mudarse, el frente judicial aparece como la principal traba para un traslado definitivo. Adorni está alcanzado por una investigación por presunto enriquecimiento ilícito vinculada a su paso por la función pública, causa que lleva adelante el fiscal Gerardo Pollicita.
En las últimas horas, esa causa sumó un capítulo relevante: la declaración de Gisela Kocsis, quien fue secretaria de Adorni. Según trascendió, Kocsis reconoció ante la Justicia haber realizado compras personales para el exfuncionario utilizando la tarjeta de crédito de él, un testimonio que ya quedó incorporado al expediente judicial.
Analistas y panelistas que discutieron la versión en el programa de Feinmann coincidieron en que el avance de la causa penal puede complicar cualquier plan de mudanza. Si la Justicia decide avanzar con medidas más severas, incluida una eventual restricción para salir del país, el proyecto de instalarse en Uruguay podría quedar trunco antes de concretarse.
La relación de Adorni con Uruguay no sería nueva. Según se recordó en la cobertura periodística, el exfuncionario ya conocía Punta del Este por viajes previos, lo que refuerza la hipótesis de que el país vecino no es una opción improvisada sino un destino con el que tiene cierta familiaridad.
De todos modos, se trata por ahora de una versión periodística, sin confirmación pública por parte del propio Adorni ni de su entorno oficial. Ninguno de los medios que replicaron la información citó declaraciones directas del exvocero validando la mudanza.