La situación de las familias, el endeudamiento, la pérdida de empleo y las dificultades de las economías regionales ocuparon buena parte de la conversación. Los dirigentes también analizaron el impacto de los recortes nacionales sobre las provincias y coincidieron en llevar propuestas al debate del Presupuesto 2027.
Entre los reclamos que buscarán impulsar aparecen la reactivación de obras públicas, la construcción de viviendas, la mejora de rutas nacionales, el financiamiento de las prestaciones para personas con discapacidad y el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario. También plantearon la necesidad de destinar recursos a las provincias para afrontar las consecuencias del fenómeno climático de El Niño.
La agenda económica y social le da contenido a la búsqueda de unidad: el objetivo es que la coordinación política no se limite a una foto, sino que se traduzca en propuestas compartidas y en una estrategia común dentro del Congreso.
Las PASO, una herramienta para resolver diferencias
La defensa de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) también estuvo sobre la mesa. Los dirigentes expresaron su rechazo a una eventual eliminación o suspensión de las primarias impulsada por el Gobierno y coincidieron en sostener una posición común frente a la reforma política.
Las PASO aparecen como una herramienta para que los distintos sectores puedan competir y resolver sus diferencias mediante el voto, sin que la discusión por los liderazgos impida construir una alternativa más amplia. Sin embargo, todavía quedan por resolver las distintas miradas sobre la conducción y el armado electoral de cara a 2027.
“Ampliar el campo popular”: la señal que deja la cumbre
El mensaje de cierre apuntó a combinar unidad interna con apertura hacia otros espacios. “Nadie puede quedar afuera”, planteó Ziliotto, al insistir en la necesidad de sumar más compañeros y convocar a un frente político más amplio.
La cumbre no resolvió todas las diferencias ni definió candidaturas, pero dejó una señal de coordinación entre dirigentes que vuelven a encontrarse para discutir una estrategia común. En un escenario atravesado por el ajuste y las tensiones sociales, el peronismo busca ordenar sus debates, construir consensos y ampliar su convocatoria.
La unidad no está garantizada por una reunión, pero empieza a tomar forma cuando los sectores vuelven a sentarse a la misma mesa y acuerdan una agenda compartida. El próximo paso será convertir esa señal en acciones concretas y sostener la convocatoria a quienes también buscan una alternativa al rumbo del Gobierno.