Muchos rezos, bailes y canciones, pero poca inversión: una nueva visita de Milei a Israel
BY Redacción Somos Citrica
22/04/2026
Por Patricio da Torre
En dos años de gestión, Javier Milei completó su tercera visita oficial a Israel. El presidente argentino, que se autodefinió como «el aliado más sionista del mundo», consolidó una agenda que mezcla misticismo religioso con acuerdos de seguridad y créditos externos.
Imágenes suyas recibiendo premios de dudosa relevancia, rezando, bailando e, incluso, bailando se han viralizado en las redessociales en cada uno de estos viajes oficiales.
Sin embargo, los números del intercambio comercial y las inversiones reales muestran una realidad alejada del entusiasmo oficial.
Las tres visitas del Presidente:
Febrero 2024: En su debut internacional, el presidente anunció el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, una medida que rompió con décadas de neutralidad diplomática y resoluciones de la ONU. En este viaje, la empresa XtraLit prometió una inversión de US$ 104 millones para la extracción de litio.
Junio 2025: Milei regresó para recibir distinciones y avanzar en la reglamentación de convenios de seguridad social. En esta etapa, el Gobierno oficializó que ciudadanos israelíes residentes en Argentina puedan acceder a jubilaciones y pensiones del sistema local bajo un esquema de reciprocidad.
Abril 2026: La visita más reciente se centró en los denominados «Acuerdos de Isaac». Junto a Benjamin Netanyahu, Milei firmó un marco estratégico de cooperación en seguridad y defensa, que incluyó el anuncio de vuelos directos a través de la aerolínea El Al.
A pesar de la narrativa de «atracción de capitales», el resultado más tangible de la última gira fue la toma de nueva deuda. Israel otorgó a la Argentina un crédito de US$ 150 millones. Si bien el Gobierno lo presentó como un respaldo estratégico, el préstamo llega en un contexto donde el país busca desesperadamente divisas para cumplir con sus compromisos internacionales.
En cuanto a las inversiones privadas, la promesa de XtraLit (US$ 104 millones) se encuentra todavía en fase de evaluación tecnológica. En mayo de 2025, la empresa firmó un acuerdo con Y-TEC (filial de YPF) para testear métodos de extracción directa de litio en salmueras del norte argentino, pero sin un despliegue productivo masiva a la fecha.
Uno de los puntos más discutidos fue la reglamentación del convenio de seguridad social (firmado originalmente en 2017 y ratificado ahora). Este acuerdo permite que los años de aportes en un país valgan en el otro para tramitar la jubilación.
Aunque el oficialismo defiende la reciprocidad para los 100.000 argentinos que viven en Israel, las críticas se centran en el impacto fiscal inmediato que supone integrar a nuevos beneficiarios al sistema previsional argentino en un momento de fuerte ajuste.
Si bien en 2024 las exportaciones subieron a US$ 412 millones, los datos de principios de 2026 muestran una desaceleración: en febrero de este año, el intercambio cayó un 36,6% respecto al mismo mes del año anterior.
Un costo geopolítico incalculable
Más allá de lo contable, el costo más alto es el diplomático. El empecinamiento de Milei en trasladar la embajada a Jerusalén —un gesto que solo un puñado de países ha realizado— rompe con el consenso internacional y las resoluciones de la ONU, dejando a la Argentina en una posición de aislamiento frente a socios comerciales históricos de la región árabe.
En definitiva, las misiones de Milei a Israel parecen responder más a su búsqueda de validación espiritual y política personal que a un plan de desarrollo nacional. Mientras el presidente viaja y reza, el país espera soluciones que no llegan en hebreo ni en dólares de deuda.