El jefe de Estado definió al antisemitismo como “el canario de la mina de la degradación moral de Occidente” y trajo a la memoria los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA para ejemplificar el impacto histórico del terrorismo en suelo argentino.
Al referirse al ataque perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023, Milei afirmó que “el odio muta, pero no muere”, trazando un hilo conductor entre ese grupo, la Guardia Revolucionaria Iraní y Hezbollah. Para ilustrar esta continuidad histórica del antisemitismo, apeló a la figura bíblica de Amalek, descrita en el libro de Shemot, como una metáfora del terrorismo moderno.
Por otra parte, el libertario apuntó contra el “socialismo del siglo XXI”, denunciando la existencia de una “alianza implícita entre la izquierda radical y el terrorismo islamista” fundamentada en el rechazo a los valores de Occidente, argumentando que durante décadas la región prefirió hacer causa común con los detractores de Israel.
Hacia el cierre de su intervención, el Presidente analizó la coyuntura geopolítica regional y celebró el retroceso de las fuerzas de izquierda en el continente. “Primero perdieron en Chile, la semana pasada perdieron en Colombia, ya sabemos también que perdieron en Perú y espero que en octubre pierdan en Brasil”, enumeró con optimismo.
Finalmente, Milei canceló cualquier posibilidad de posturas intermedias frente al escenario global. “Lo que esta región decida en los próximos años va a determinar de qué lado de la historia vamos a quedar. No hay neutralidad posible”, concluyó antes de despedirse con su tradicional lema: “¡Viva la libertad, carajo!”.
El encuentro fue coordinado por la Israel Allies Foundation (IAF) junto a la American Friends of Isaac Accords (AFOIA), nucleando a los titulares de los diversos caucus parlamentarios que promueven activamente los lazos institucionales con Israel dentro de los congresos de toda América Latina.