El presidente Javier Milei dio una entrevista en Casa Rosada a Louis Sarkozy, hijo del expresidente francés, en la que apuntó contra “el kirchnerismo” y sostuvo que “su estrategia es destruir el plan económico, hacer manifestaciones violentas o intentar matarme”.
El mandatario habló en el marco del ciclo En Toute Liberté, del medio belga 21News. En el material, publicado este miércoles, trató varios temas, como el gasto público en Francia y Argentina, por qué se autodenomina “el primer presidente libertario de la historia”, la inmigración en Europa, el accionar del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su relación con Donald Trump y Elon Musk.
El Presidente afirmó que la oposición, de cara a las elecciones, está aplicando la “estrategia de (Hernán) Cortés, que es la de quemar las naves: es a todo o nada”. Agregó que esto también implica “inventar mentiras para tratar de desprestigiarme”.
En otro tramo de la entrevista, y en medio del escándalo de los audios, el mandatario defendió a su hermana. “Logramos en tiempo récord hacer un partido político, que en Argentina es casi imposible. Gran mérito de mi hermana, que ha hecho un trabajo fenomenal”, destacó.
Milei también redobló sus críticas a “la izquierda” y se negó a negociar con ellos. “No podés darle un milímetro al que te quiere matar. Cuando son oposición, intentan destruir al Gobierno y cuando son gobierno, destruyen el país”, sostuvo, y calificó a los socialistas del siglo XXI como “psicópatas”.
Los dichos del Presidente se publican en la previa de un nuevo evento público, el cierre de la campaña bonaerense de La Libertad Avanza en la localidad de Trujui, en un clima de tensión por la falta de garantías a su seguridad luego de varios incidentes en anteriores presentaciones que incluyeron lanzamiento de proyectiles como una piedra y un ramo de brócoli.
La entrevista fue grabada pocas horas después de la violenta agresión que sufrieron él y los candidatos de La Libertad Avanza en Lomas de Zamora, donde un grupo de manifestantes arrojó piedras y otros objetos contundentes contra la caravana partidaria.