Ezequiel David Pereyra, el acusado de haberle vendido cocaína a Liam Payne antes de que muriera al caer desde el tercer piso del hotel CasaSur, pasó más de un año detenido y ahora cumple arresto domiciliario con monitoreo electrónico. La decisión fue tomada el 30 de diciembre de 2025 por la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional.
El empleado del hotel de Palermo, oriundo de Ingeniero Budge, había sido arrestado al inicio de la causa por pedido del fiscal Andrés Madrea. Su defensa, a cargo del abogado Augusto María Cassiau, remarcó la “vulnerabilidad laboral” de Pereyra, quien se encontraba en una posición precaria al atender a un huésped de alto perfil como Payne. Pereyra transcurrió los últimos seis meses encerrado en el penal de Marcos Paz.
El joven acusado enfrentará un juicio oral ante el Tribunal N°34 por el delito de entrega de estupefacientes a título oneroso, un cargo que podría acarrear una pena de entre 4 y 15 años de prisión si resulta condenado, y compartirá el banquillo de acusados con Braian Paiz, el mozo imputado por suministrarle cocaína a Payne.
Por su parte, la defensa de Paiz había solicitado el beneficio de arresto domiciliario alegando que el acusado sufría problemas de salud durante su detención en una alcaidía de la Policía de la Ciudad. Sin embargo, la fiscalía se opuso al planteo y el tribunal de juicio lo rechazó en primera instancia. Ante la negativa, los defensores presentaron un recurso de casación y finalmente, la Cámara de Casación consideró que el mesero no tiene antecedentes penales, cuenta con domicilio fijo y no existe riesgo de fuga.
En ese sentido, ambos acusados negaron haber obtenido ganancias económicas por las entregas. En el caso de Paiz, dijo que “le regaló la sustancia a su ídolo”, mientras que Pereyra habría actuado bajo presión para complacer a un cliente VIP que, según las pruebas, lo maltrató en sus interacciones para obtener la droga.