“Las jugueterías cierran porque no hay chicos”: la insólita explicación de Clara Muzzio para desligar a Milei
Clara Muzzio encontró una explicación particular para la crisis que atraviesan las jugueterías argentinas: “Las jugueterías cierran porque no hay niños, no por la economía de Milei”. La vicejefa del Gobierno porteño utilizó la caída de la natalidad para intentar despegar al Presidente de los problemas que enfrenta el comercio y volvió a poner en escena uno de los argumentos habituales del sector político que cuestiona el aborto y las políticas de género.
Muzzio publicó un extenso mensaje en redes sociales después de que se conociera el cierre de cientos de jugueterías. Allí reconoció que existen otros factores, como las compras online y el contrabando, pero puso el acento en la cantidad de chicos que hay en el país.
“En Argentina se registraron más de 200 cierres de jugueterías, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Por supuesto, la dinámica responde a muchas causas que abarcan desde las compras online hasta el contrabando. Pero hay una causa que no se menciona: no hay chicos”, escribió.
Y luego fue todavía más directa: “Las jugueterías cierran porque no hay niños, no por la economía de Milei”.
Las jugueterías cierran porque no hay niños, no por la economía de Milei.
— Clara Muzzio (@claramuzzio) October 1, 2026
En Argentina se registraron más de 200 cierres de jugueterías, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Por supuesto, la dinámica responde a muchas causas que abarcan desde las compras online… pic.twitter.com/jMJaeSBX3m
El dato sobre la natalidad existe. Argentina pasó de registrar 777.012 nacimientos en 2014 a 413.135 en 2024. Pero utilizar ese fenómeno demográfico de largo plazo como explicación de una ola de cierres comerciales ocurrida fundamentalmente en los últimos años requiere bastante más que señalar que nacen menos chicos.
Sobre todo porque el propio sector juguetero viene señalando otros problemas mucho más inmediatos.
El problema que Muzzio no quiere mirar
El presidente de la Cámara de la Industria del Juguete, Julián Benítez, estimó que desde 2023 unas 300 jugueterías cerraron sus locales o migraron sus ventas al canal online. Y cuando explicó las razones, habló de otra realidad: caída del poder adquisitivo, menor consumo, compras puerta a puerta, importaciones y contrabando.
“Todo eso hizo estragos a nivel comercial”, sostuvo Benítez en diálogo con C5N.
El representante empresario explicó además que una parte de los consumidores que todavía tiene capacidad de compra directamente evita el comercio local y adquiere productos en plataformas como Temu o Amazon. A eso se suma la competencia de productos ingresados mediante el sistema puerta a puerta y las ventas informales por redes sociales.
Es decir, mientras desde el sector hablan de consumo, ingresos, importaciones, costos y competencia, Muzzio eligió una explicación que le permite sacar de la escena al Gobierno nacional.
Y ahí aparece lo más llamativo de su planteo: la Argentina no está atravesando solamente una crisis de jugueterías. En los últimos años se acumularon cierres de empresas, caída del consumo, pérdida de puestos de trabajo y aumento de la pobreza. En ese contexto, reducir la situación de un sector comercial a que “no hay chicos” evita discutir qué está pasando con la capacidad de compra de las familias.
La natalidad como argumento político
La explicación de Muzzio tampoco aparece aislada. La vicejefa porteña ya había protagonizado meses atrás fuertes cuestionamientos contra la Educación Sexual Integral y había relacionado la ESI con la caída de la natalidad.
El propio Javier Milei también convirtió la caída de los nacimientos en uno de los ejes de su discurso contra las políticas vinculadas con el aborto y el feminismo. El Presidente llegó a presentar el descenso de la natalidad como consecuencia de una supuesta agenda ideológica, pese a que especialistas señalan que se trata de un fenómeno atravesado por factores económicos, sociales y culturales.
Por eso, el argumento de Muzzio tiene además una dimensión política: la misma caída de la natalidad que el oficialismo utiliza para cuestionar a quienes defienden el derecho al aborto aparece ahora como explicación para una crisis comercial que tiene causas económicas concretas.
Nadie discute que Argentina tiene cada vez menos nacimientos. Lo discutible es utilizar ese dato para explicar por qué cientos de comercios dejaron de ser rentables en un período marcado también por la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo.
Porque si la explicación fuera simplemente que hay menos chicos, quedaría una pregunta difícil de responder: ¿por qué el cierre de las jugueterías se aceleró justamente en un contexto en el que también se desplomó la capacidad de compra de las familias y se multiplicaron las alternativas de importación directa?
Muzzio eligió una respuesta sencilla: “no hay niños, no por la economía de Milei”.
El problema es que los comerciantes del sector están señalando otra película.





