Por otro lado, después de varios problemas técnicos que obligaron a retrasar el despegue de Artemis II, finalmente la NASA confirmó la fecha en la que una misión tripulada volverá a la Luna después de más de 50 años, tras la finalización del programa Apolo en 1972: si todo sigue según lo planeado, el lanzamiento será el próximo 1 de abril.
Durante una conferencia de prensa realizada este viernes en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, los responsables de la NASA explicaron que el cohete Space Launch System (SLS), la nave Orion y los equipos técnicos están listos para volver a intentar el lanzamiento. De todos modos, también aclararon que continúan trabajando en la verificación previa al despegue.
La misión se vio retrasada por diferentes situaciones. En principio, el despegue estaba previsto para febrero, pero una fuga detectada durante un ensayo general de abastecimiento obligó a la NASA a posponer la misión. Esta prueba, conocida como wet dress rehearsal, consiste en cargar combustible y simular la cuenta regresiva completa.
Luego, en un segundo intento, realizado el 19 de febrero, no se registraron problemas durante el ensayo. Sin embargo, días después se detectó que había una obstrucción en el flujo de helio en unos de los sistemas del cohete, lo que obligó a que el vehículo sea reparado en los talleres aeroespaciales de la NASA.
Lori Glaze, administradora asociada a la NASA, señaló que el objetivo es despegar el próximo 1 de abril. Aseguró que miles de personas participaron en las revisiones técnicas y en un proceso de evaluación en el que se analizaron tanto riesgos como desafíos antes de aprobar la nueva ventana de lanzamiento.
En caso que el clima acompañe, en poco más de dos semanas la humanidad volverá a la Luna después de medio siglo. Se tratará de una misión en la que se realizará una prueba tripulada de vuelo durante diez días, en la que cuatro astronautas viajarán alrededor del satélite natural, sin alunizar, antes de regresar a la Tierra.