Este año, la marcha modifica su recorrido habitual por el operativo de seguridad previsto ante la visita del papa León XIV. Plaza de Mayo permanece restringida como parte del dispositivo organizado para la llegada del pontífice, por lo que la movilización no comienza allí, como ocurrió en ediciones anteriores. La jornada incluye una feria con 450 puestos de emprendimientos, una Feria del Libro LGBTIQ+ y dos escenarios con espectáculos musicales. Entre los artistas anunciados están María Becerra, La Joaqui, Martín Cirio, Six Sex y K4os. También habrá espacios de testeo rápido de VIH y alrededor de 200 rescatistas para asistir al público.
La convocatoria llega después de una semana atravesada por la violencia. Uno de los hechos que marcó la previa fue el ataque de un grupo de jóvenes contra trabajadoras sexuales trans en los Bosques de Palermo. Al menos seis mujeres resultaron heridas y los agresores filmaron y difundieron las imágenes de la agresión en redes sociales. La Fiscalía porteña investiga el episodio como posibles lesiones agravadas por odio a la identidad de género.
Las cifras reflejan la gravedad del escenario. Según datos preliminares de la Federación Argentina LGBT, en lo que va de 2026 se registraron 263 crímenes de odio, uno cada 28 horas. El año pasado se habían contabilizado 227 casos, un 62% más que en 2024, cuando se registraron 140. Los relevamientos incluyen agresiones y vulneraciones de derechos motivadas por la orientación sexual, la identidad o la expresión de género, y advierten que los números pueden estar por debajo de la realidad porque dependen de hechos denunciados o conocidos públicamente.
Entre los principales reclamos de esta edición aparecen una nueva ley antidiscriminatoria, la declaración de la emergencia en salud sexual y la aprobación de una Ley Integral Trans. También se exige una reparación histórica para las personas travestis y trans adultas mayores que sufrieron persecución estatal, se reclama por el cumplimiento de las políticas de inclusión y se cuestionan las restricciones impuestas por el DNU 62/2025 a los tratamientos contemplados en la Ley de Identidad de Género para menores de 18 años. Las organizaciones convocantes denuncian, además, el retroceso de las políticas públicas destinadas a prevenir la discriminación y proteger a la comunidad.
La marcha también vuelve a poner en agenda la búsqueda de Tehuel de la Torre, la defensa de la educación sexual integral, la salud pública y los derechos humanos. En un año atravesado por agresiones y cifras alarmantes, la movilización busca mostrar que el orgullo no es solamente una celebración de la diversidad: es también una respuesta colectiva frente a la violencia y la discriminación.