Después de dar a conocer las identidades, comenzaron a hablar sus familiares. «Hoy nos sentimos libres», aseguró la hija mayor de Edelmiro Cruz Bustos, sosteniendo la imagen de su papá entre sus manos.
En esa línea contó que «tenía 25 años cuando sucedió esto, con mis cinco años recuerdo la noche cuando lo sacaron de nuestra casa. La intención fue terminar una generación y crear una generación temerosa, muchas veces me daba miedo de contar que pasó con mi papá». «Los quisieron ocultar en lo más oculto de la tierra y la verdad salió a la luz«, sentenció.
A su vez, la hija de Oscar Segura Reineri contó que su mamá fue varias veces a La Perla «ella falleció siempre esperándolo. Tenía nueve años y mi hermano 10, ahora tengo 58 y mi hermano 60 y los dos estamos solos porque hacemos vista atrás de las personas que conocían a mamá y a papá en este camino doloroso y hoy no están. Eso duele, pero lo que más nos llena el alma es que podemos decir voy a fallecer sabiendo que lo encontraron. Tenemos la paz interior completa«.
Marta Taborda aseguró «soy hija de una persona que ya no está desaparecida». «Cuando me avisaron que habían encontrado los restos de mi mamá yo no lo podía creer, que aún así no quedan impunes», añadió.
«Las identificaciones fueron posibles a partir del análisis antropológico de todos los elementos óseos recuperados en 2025 y de la selección de un conjunto de muestras que fueron enviadas al Laboratorio de Genética Forense del EAAF para ser comparadas con los perfiles genéticos aportados por los familiares de personas desaparecidas. El análisis genético de las muestras seleccionadas permitió la identificación de 12 personas desaparecidas en marzo de este año y, ahora, condujo a nuevas identificaciones», expresaron desde la cuenta de EAAF.