Entre las bajas más fuertes aparecen maquinaria y equipo (-24%), otros equipos, aparatos e instrumentos (-20,6%), prendas de vestir, cuero y calzado (-14,7%), productos de tabaco (-14,3%), productos de metal (-9,6%), textiles (-9,4%) y vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-8,8%).
El caso de la maquinaria resulta especialmente significativo: la fabricación cayó 24% interanual y acumula una contracción de 20,9% en lo que va del año. Dentro de ese sector, la producción de maquinaria agropecuaria retrocedió 37,9% y la de electrodomésticos, 28%.
También aparecen señales negativas en ramas vinculadas al consumo y al mercado interno. La producción de indumentaria, cuero y calzado cayó 14,7%, mientras que la fabricación de vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes bajó 8,8%. En textiles, la caída fue de 9,4%.
Del otro lado, algunas actividades lograron crecer, como otro equipo de transporte (12,1%), refinación de petróleo (4,7%), sustancias y productos químicos (4%) e industrias metálicas básicas (3,3%). Pero esos avances no alcanzaron para revertir el resultado general de la industria.
Así, el dato de agosto deja una foto incómoda para el Gobierno: la industria puede rebotar de un mes a otro, pero todavía no logra recuperar el nivel del año pasado y acumula una caída de 2,7% en 2026. El +1,9% mensual existe, pero por ahora no alcanza para hablar de una recuperación sostenida.