El Hospital Posadas confirmó la detección de seis casos del grupo sanguíneo Gerbich negativo en Argentina. Este tipo de sangre, presente en menos de una persona cada mil y en ocasiones en una entre millones, resulta crucial de detectar para asegurar transfusiones compatibles y evitar reacciones inmunológicas graves.
En Argentina se identificaron seis casos del grupo sanguíneo Gerbich negativo, considerado de aparición excepcional a nivel mundial. El Hospital Nacional Posadas confirmó el hallazgo junto a la validación genética que realizó con la Cruz Roja Internacional de Japón, referente global en la materia.
En este escenario, los centros especializados y los registros de donantes poco habituales cumplen una función decisiva. El grupo sanguíneo Gerbich negativo se caracteriza por la ausencia de antígenos Ge en los glóbulos rojos, lo que obliga a quienes lo poseen a contar con donantes altamente compatibles en caso de transfusiones.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, el equipo de Hemoterapia del Hospital Posadas —institución que concentra más de la mitad de los donantes con fenotipos raros del país— llegó a este hallazgo mediante estudios clínicos y serológicos de gran complejidad. El descubrimiento permite evitar reacciones inmunológicas severas en el caso que una transfusión resulte incompatible, que puede provocar incluso la muerte.
Entre los seis casos confirmados figuran tres mujeres embarazadas, cuya detección resulta clave para prevenir la Enfermedad Hemolítica del Recién Nacido. La detección temprana es clave para evitar que los anticuerpos maternos destruyan los glóbulos rojos del bebé, causando anemia y complicaciones graves.
También se identificaron dos hermanas a través de un estudio familiar y un donante voluntario, considerado un aporte significativo para el sistema de donación.
A partir de este hito en la medicina mundial, el Hospital Posadas impulsa el desarrollo de herramientas moleculares propias para identificar estos fenotipos en el país de manera independiente, con el objetivo de acelerar los diagnósticos y reforzar la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
Este progreso no solo incrementa la seguridad en los procedimientos de transfusión, sino que también posiciona a la Argentina dentro del escenario internacional de la inmunohematología avanzada.