De alguna manera, Guillermo Francos se la ve venir: la debacle anunciada del “programa” económico que llevan adelante Javier Milei y su ministro Luis Caputo tendrá eventuales consecuencias futuras y nota que “dirigentes” libertarios con grandes responsabilidades políticas y gubernamentales ni siquiera estampan su firma en las decisiones oficiales que, de hecho, toman a diario.
El jefe de Gabinete hizo referencia así —sin nombrarlo— al asesor presidencial estrella, Santiago Caputo, quien cumple funciones clave sin ser estrictamente un funcionario; de hecho, realiza tareas oficiales y oficiosas solo con un contrato de monotributista vinculándolo al Gobierno Nacional.
Entonces, le pidió a Milei que blanquee esa anómala situación: “El Presidente tendrá que analizar y resolver, ver qué rol juega cada uno. Hay actores del gabinete o del equipo de Gobierno que no están en el gabinete, que no tienen responsabilidad de gestión y por ahí están tomando decisiones”, sostuvo.
De esa manera, Francos reabrió la herida que el oficialismo pretende cerrar o, al menos, ocultar a la consideración pública: la feroz e inocultable interna que atraviesan los estamentos más altos de la gestión anarcocapitalista.
En entrevista radial, destacó que “en toda gestión hay gente que trabaja, pero no tiene responsabilidad. Viste que hay algunos que firmamos soluciones, decretos, proyectos de ley… Y hay otros que asesoran pero que no tienen esa responsabilidad”, apuntó en dirección al todopoderoso Santiago Caputo, quien viajó a los Estados Unidos con la delegación argentina que busca un millonario salvavidas de la administración Trump y en las últimas horas hasta se reunió Barry Bennett, el influyente lobbysta y consultor que representa a la Casa Blanca.
Tras sostener la necesidad de que el Presidente fije “responsabilidades claras” entre los integrantes de su equipo, indicó en entrevista radial su parecer a respecto: “A mí me parece que dirigentes que están participando del gobierno asuman responsabilidades es bueno”.