¿Extraterrestres? Detectaron por primera vez una señal de radio que viene de afuera del Sistema Solar
BY Redacción Somos Citrica
24/09/2026
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Un equipo internacional de astrónomos logró detectar por primera vez una señal de radio procedente directamente de un exoplaneta. El protagonista es Beta Pictoris b, un gigante gaseoso ubicado a unos 63 años luz de la Tierra.
La señal fue captada por el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica, durante cuatro sesiones de observación realizadas entre 2025 y 2026. Los investigadores registraron emisiones persistentes y ráfagas breves y repetitivas, con características compatibles con un fenómeno conocido: auroras generadas por el campo magnético del planeta.
El descubrimiento puede sonar a película de ciencia ficción, pero los científicos fueron claros: la señal no es un mensaje enviado por una civilización extraterrestre.
Las emisiones serían producidas por partículas energéticas que interactúan con el campo magnético de Beta Pictoris b, de una manera comparable a las radioauroras que se observan en planetas del Sistema Solar como Júpiter. La importancia del hallazgo está en que, hasta ahora, no se había logrado identificar de manera inequívoca una emisión de radio originada directamente en un exoplaneta.
La señal también permitió obtener información sobre las características del planeta. A partir de las frecuencias detectadas, los investigadores estimaron que el campo magnético en la región donde se generan las emisiones alcanza al menos 1.250 gauss.
Para ponerlo en perspectiva: sería unas 2.500 veces superior al campo magnético aproximado de la Tierra. Los científicos sostienen además que se trata de una estimación mínima y que el campo podría ser todavía más intenso.
Beta Pictoris b fue descubierto en 2008 y es un planeta gigante, con una masa estimada de entre 10 y 12 veces la de Júpiter. Además, gira sobre sí mismo a una velocidad sorprendente: completa una rotación en apenas ocho o nueve horas.
El estudio todavía se encuentra en proceso de revisión por pares. Pero, más allá de cualquier posible presencia de vida, la detección abre una nueva posibilidad para estudiar a distancia los campos magnéticos de mundos ubicados fuera de nuestro Sistema Solar.