En la jornada donde el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) dará a conocer el nuevo índice de pobreza, el Gobierno intentó desligarse del nuevo aumento en el porcentual y apuntó a que recibieron “la peor herencia de la historia”. “Es un número que seguramente va a volver a reflejar la cruda realidad que está atravesando la sociedad argentina”, aseguró este jueves en conferencia de prensa el vocero presidencial, Manuel Adorni.
“Es un número que seguramente va a volver a reflejar la cruda realidad sobre la que está atravesando la sociedad argentina y consecuencia por supuesto del populismo que ha sometido a la argentina a tantos años de desgracias y devastación. El Gobierno heredó una situación destroza, la peor herencia en democracia y en realidad, si me voy más para atrás, probablemente sea de las peores herencias recibidas en la historia argentina”, señaló el funcionario.
Luego valoró las medidas económicas aplicadas por el presidente Javier Milei y cargó contra la gestión del gobierno de Alberto Fernández. “Si no se evitaba la hiperinflación, la pobreza se hubiese llevado de 40% a cerca del 95% de la población. Nos dejaron al borde de ser un país con prácticamente todos los habitantes pobres”, enfatizó el portavoz.
En el mismo sentido, pidió “terminar con la retórica de los hipócritas, que cuando gobiernan ellos encuentra las mil y una excusas para no cumplir lo que prometen, y cuando son oposición le exigen al gobierno resolver los problemas que ellos no sólo generaron sino que no resolvieron en los últimos 16 años”.
“Es triste que cada vez que recibimos los datos de pobreza uno tenga nuevamente que recordar todo el daño que le han hecho a la Argentina y nos han dejado”, remarcó.
Luego de adelantar que esperan un alza en la data de la pobreza, Adorni explicó que “el Gobierno no niega la realidad, sino que la enfrenta y trabaja todos los días para cambiarla. Siempre hemos contado lo que pasa con la más absoluta identidad y con la verdad”.
“Para evitar la hiperinflación se llevó adelante un plan para pulverizar la suba de precios y se logró bajar del 25% (que se registró en diciembre) al 4%, si queremos hacer números redondos. Es exactamente lo contrario de lo que se hizo en las últimas décadas, y se llevó a cabo sin chamanismo económico, sin controles de precios ni ley de góndolas. Hoy los supermercados no remarcan los precios todas las semanas y los intermediarios no se quedan con la plata de los pobres”, recordó el funcionario.
“Nadie dijo que era un proceso sencillo ni que la actividad o el salario no iban a sufrir. Nos dejaron implantadas un montón de bombas que teníamos que ir desactivando. Cualquier índice de pobreza es horroroso; cuando haya un pobre en la Argentina es porque alguien hizo las cosas mal”, concluyó.