Entre los motivos que llevaron a una reconfiguración en las proyecciones de crecimiento el FMI pone el foco en la revisión parcial por parte de Estados Unidos en la imposición de los aranceles a la mayoría de sus socios comerciales.
Esto, junto con una moderación de las tensiones comerciales con China en mayo, redujo modestamente la tasa efectiva de aranceles de Estados Unidos del 24% a aproximadamente el 17%.
“A pesar de estos desarrollos positivos, los aranceles siguen siendo históricamente altos y la política global sigue siendo altamente incierta, con solo unos pocos países habiendo alcanzado acuerdos comerciales completamente desarrollados”, aclaró Pierre-Olivier Gourinchas.
Con respecto al alza inflacionaria, el FMI espera que el promedio mundial caiga al 4,2% anual en 2025 y al 3,6% en 2026.
Para Argentina se espera “una inflación que se espera que a finales de este año se sitúe en torno al 18%-23 % anual“ anticipó Pierre-Olivier Gourinchas.
El panorama general “oculta notables diferencias entre países, y las previsiones predicen que la inflación se mantendrá por encima de la meta en Estados Unidos y será más moderada en otras economías grandes”, sostiene el informe del organismo.
“Aunque la inflación global continúa disminuyendo, los últimos datos de precios sugieren que las presiones inflacionarias están aumentando gradualmente en EEUU”, explicó Pierre-Olivier.
Para luego concluir: “En general, los precios de importación de EEUU en dólares han permanecido en gran medida sin cambios o incluso han aumentado este año, lo que sugiere que el costo de los aranceles será asumido por los minoristas estadounidenses y, eventualmente, por los clientes a medida que las empresas comiencen a trasladar los costos más altos a sus precios”.