Diputados: el oficialismo busca frenar la interpelación a Adorni y lleva el debate a comisión
La Libertad Avanza movió sus fichas en la Cámara de Diputados para intentar desactivar la sesión especial convocada por la oposición con el objetivo de interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El bloque oficialista resolvió convocar a la comisión de Asuntos Constitucionales para discutir los proyectos, una jugada que apunta a quitarle impulso político a la sesión prevista para este martes a las 14.
La estrategia fue coordinada por el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, junto a los bloques aliados del PRO y la Unión Cívica Radical. Con ese respaldo, el oficialismo busca dejar sin quórum la convocatoria impulsada por Unión por la Patria, la izquierda y otros espacios opositores.
El cambio de postura de los bloques dialoguistas complica los planes de la oposición, que necesita reunir al menos 129 diputados para abrir la sesión. Sin esos apoyos, el escenario aparece cuesta arriba para quienes pretenden llevar a Adorni al recinto a dar explicaciones.
En el temario figuran distintos proyectos que reclaman la presencia del jefe de Gabinete para responder sobre presuntas irregularidades vinculadas a su patrimonio, el uso de bienes del Estado y el manejo de fondos públicos. El funcionario además se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
La decisión de trasladar la discusión a comisión no implica el cierre del debate, pero sí permite al oficialismo ganar tiempo. En los hechos, la maniobra podría postergar cualquier definición hasta las próximas semanas y enfriar el impacto político que la oposición buscaba imprimirle a la discusión.
La tensión también crece porque tres de los proyectos presentados contemplan la posibilidad de avanzar con una moción de censura contra Adorni. Se trata de una herramienta prevista en la Constitución para remover a un jefe de Gabinete, aunque nunca fue aplicada desde la reforma constitucional de 1994.
Por ahora, la convocatoria a la sesión especial sigue vigente. Sin embargo, en los pasillos del Congreso ya se libra otra batalla: la del quórum. Allí se jugará una parte importante del futuro político inmediato de uno de los funcionarios más cuestionados del Gobierno.





