Dalma Maradona declaró este martes en una nueva audiencia del juicio por la muerte de su padre Diego Maradona y apuntó contra el equipo médico a cargo del ídolo, cuestionó las condiciones de la casa en la que falleció y se quebró al recordar cómo lo vio por última vez.
En su relato, se refirió a la vivienda de la localidad bonaerense de Tigre donde falleció el exfutbolista el 25 de noviembre de 2020, mientras se recuperaba de una operación en la cabeza, la cual no ofrecía las condiciones que los médicos le habían prometido cuando se optó por una internación domiciliaria.
“El lugar era un asco, había olor a pis, la cama que tenía era un asco, había un inodoro portátil, estaba ese panel que habían puesto en las ventanas para que no hubiera luz, y una puerta corrediza. La habitación era horrible”, apuntó la mayor de las dos hijas que Maradona tuvo con su exesposa, Claudia Villafañe. Luego, agregó que en la casa “no había baño cerca y la cocina era un asco”. “No me consta que hubiera habido una persona que se encargara de la limpieza”,
Además, apuntó contra Leopoldo Luque: “Siendo su médico de cabecera yo pensé que él iba a hacer lo mejor para mi papá, confié en la palabra de su médico”. Entonces aseguró que le trasmitió tras la operación que “la única posibilidad era una internación domiciliaria con aparatología médica, todos los médicos, ambulancia afuera” y denunció que “eso nunca sucedió”. “A nosotros nos prometieron una internación domiciliaria que nunca sucedió”, explicó.
“Antes del 30 de octubre le manifestábamos a sus médicos Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Carlos Díaz que el último tiempo ya no reconocí a mi papá porque ya no se reía, se perdía. Estábamos en una videollamada y no sabía quién estaba del otro lado, no le entendíamos ni le entendían sus nietos. Nos decían que eran semanas buenas y malas”, afirmó frente al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 3 de San Isidro. “Le pedían a mi papá que haga videos mintiendo que estaba bien de salud”, aseguró.
Entre lágrimas, la hija del Diez se refirió también a la última vez que vio a su padre, el día de su fallecimiento, tapado con una sábana: “La cara muy hinchada, las manos muy hinchadas, la panza, el cuerpo”.