El mercado argentino arrancó la semana con otra jornada de tensión financiera: el riesgo país trepó hasta los 641 puntos básicos, su nivel más alto del año, mientras los bonos soberanos y buena parte de las acciones argentinas volvieron a operar en rojo. Al mismo tiempo, el dólar volvió a subir y el blue llegó a $1.565.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 5,3% durante la jornada y quedó en 641 puntos, después de haber cerrado el viernes en 609 y de haber tocado los 628 durante aquella rueda. En septiembre, el riesgo país ya acumula una suba de más de 100 puntos respecto del cierre de agosto.
La suba refleja el deterioro del precio de los bonos argentinos. Este lunes, el AE38 cayó 2,52%, el AL35 perdió 2,27% y el AL41 retrocedió en la misma proporción. También bajaron las distintas versiones del AL30, mientras que buena parte de los títulos públicos profundizó las pérdidas.
El movimiento también alcanzó a las acciones. Entre los bancos, BBVA Argentina cayó 3,15%, Grupo Galicia 2,78%, Supervielle 2,40% y Banco Macro 1,98%. También registraron bajas Telecom, Edenor, Aluar y las transportadoras de gas. YPF fue una de las excepciones, con una suba de 0,41%.
En el mercado cambiario, el dólar oficial llegó a $1.550 para la venta en el Banco Nación, mientras que el blue alcanzó los $1.565. El contado con liquidación, en tanto, superó los $1.625. La brecha entre el dólar oficial y los financieros volvió a quedar bajo la atención de los operadores.
El deterioro de los activos argentinos se produce después de varias ruedas consecutivas de presión sobre los bonos y coincide con la publicación de datos económicos que agregaron incertidumbre sobre la actividad. En julio, el EMAE había registrado una caída mensual de 2,9% y una baja interanual de 1,4%, mientras que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre.
El mercado llega además a esta nueva jornada después de que JP Morgan recortara su estimación de crecimiento para Argentina en 2026 del 2,7% al 1,5% y advirtiera por una posible contracción de la actividad durante el tercer trimestre.
El salto del riesgo país tiene una consecuencia concreta: cuanto mayor es el diferencial que los inversores exigen frente a los bonos del Tesoro estadounidense, más elevado resulta el costo de financiamiento para la Argentina. Con los 641 puntos alcanzados este lunes, el indicador volvió a niveles que no se registraban desde diciembre de 2025.
La jornada también encuentra al Tesoro realizando una nueva licitación de deuda, con vencimientos por alrededor de $8,1 billones, mientras el Gobierno busca sostener el esquema financiero en medio de la creciente presión sobre los activos argentinos.