En abril se profundizó la brecha entre el turismo receptivo y emisivo, mientras cayó la llegada de visitantes extranjeros, creció la cantidad de argentinos que viajaron al exterior.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en abril ingresaron 755.000 visitantes no residentes, lo que implica una caída interanual del 8%. Dentro de ese total, los turistas sumaron 463.100, con una baja del 10,6%, y los excursionistas 292.000, un 4,1% menos que en el mismo mes del año anterior.
En cuanto al origen, Brasil encabezó el flujo de llegadas con el 20,5%, seguido por Uruguay (16,4%) y Europa (15,3%). Más de la mitad de los ingresos se realizaron por vía aérea (51,8%), mientras que el 36,9% fue por vía terrestre y el 11,4% por transporte fluvial o marítimo.
En paralelo, el turismo emisivo mostró un comportamiento inverso. Durante abril, 1.202.300 residentes salieron del país, de los cuales 764.800 fueron turistas y 437.500 excursionistas. La mayoría eligió destinos cercanos: Brasil concentró el 28,3% de los viajes, Chile el 16,1% y Paraguay el 12,3%.
En relación con los medios de transporte, el 51,6% de las salidas se realizó por vía aérea, el 40,7% por terrestre y el 7,8% por vía fluvial o marítima.
Este desbalance derivó en un saldo negativo de 447.200 visitantes internacionales en abril, compuesto por un déficit de 301.700 turistas y 145.500 excursionistas. El dato confirma la brecha creciente entre quienes llegan al país y quienes viajan al exterior, en un contexto que anticipa dificultades para el turismo receptivo.