El trabajo cuenta con la colaboración del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto, de la Universidad Nacional de Córdoba y del Servicio de Antropología Forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba. Además, cuenta con el apoyo de recursos y logística por parte del Gobierno Provincial y de la Municipalidad de Córdoba.
El ex director del espacio para la memoria La Perla Emiliano Fessia había afirmado en 2020 que “el 90%” de las personas detenidas desaparecidas en este CCDTyE continuaba “en calidad de detenido desaparecido”.
“Primero eran depositados en cinco habitaciones, que los militares llamaban ‘las oficinas’, donde les cambiaban el nombre y les ponían un número en este proceso de deshumanización y ruptura y destrucción de su identidad. Hasta que venía la orden de los altos mandos para ‘trasladarlos’, el eufemismo que usaban para fusilarlos o desaparecerlos en la gran mayoría de los casos”, había detallado Fessia sobre el terrorismo que ejerció el Estado durante la última dictadura en ese centro.
En 2016, tras tres años y ocho meses del inicio de la mega causa La Perla-La Ribera, el Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba condenó a “prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua” a 38 represores y absolvió a cinco por los crímenes de lesa humanidad contra 711 personas cometidos en La Perla y en Campo Rivera, principalmente.
La sobreviviente Teresa Meschiatti, quien declaró en el juicio con 64 años sobre su detención, afirmó que vio a Menéndez en el CCDTyE “dos veces” y resaltó que “todo el mundo pasó por La Perla. Militantes del PRT, ERP, Montoneros, Partido Comunista, OCPO, PCML, obreros, sindicalistas y también gente que no tenía ninguna militancia”.
Meschiatti explicó que los detenidos ilegalmente eran divididos en tres categorías: los “blancos”, considerados recuperables (muy pocos); los “grises”, en proceso de recuperación; y los “negros” considerados irrecuperables. Ella perteneció a esta última categoría hasta septiembre de 1977, cuando pasó a ser “blanca”. El 28 de diciembre de 1978, fue liberada pero “visitada” en cualquier momento en el domicilio de sus padres en Cosquín.