Las cámaras de seguridad del barrio Ampliación Ferreyra muestran al Ford Ka cerca del descampado en el que se encontraron los restos de la adolescente en los días posteriores al asesinato.
El abogado que representa a la madre de Agostina se presentó en la fiscalía de Córdoba para aportar pruebas contra Andreani y remarcó: “El rostro de Agostina estaba en todas las casas de Argentina, sabía que ella había entrado en la casa de Barrelier y aun así le prestó el auto, que después fue lavado”.
Para Carlos Nayi, la dueña del Ford Ka habría encubierto a Barrelier y lo ayudó en la logística para que el hombre pudiera trasladar el cuerpo hasta el descampado. “La dueña del Ford Ka sabía perfectamente, al momento de suministrarle el vehículo, que estaba siendo observado por la justicia”, insistió Nayi.
La última semana Soledad había explicado que era habitual que Barrelier manejara su auto, por lo que no le resultó extraño cuando se lo pidió prestado. Sin embargo, admitió que le llamó la atención el acercamiento porque ambos se habían distanciado días antes. Según contó, habían dejado de verse tras una discusión, aunque continuaban manteniendo algunos contactos telefónicos.
La mujer había recordado que el acusado insistió varias veces para conseguir el vehículo y le dijo que necesitaba llevar ropa a un familiar. La noche anterior ella se negó, pero finalmente accedió el lunes feriado. “Yo no le quería prestar el auto porque tenía una fea sensación”, había admitido.
De acuerdo con su versión, Barrelier pasó más de una hora fuera de su casa con el Ford Ka. Como no respondía los llamados, comenzó a preocuparse. “Pensé que me había robado el auto”, había reconocido.
Cuando regresó, Soledad dijo que no observó nada fuera de lo común en el interior del vehículo, salvo olor a cigarrillo. Más tarde, ambos realizaron algunas compras y, durante esa jornada, recibieron la visita del padre de Agostina, que buscaba información sobre el paradero de su hija.