El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner el foco sobre el sistema tributario argentino y planteó una reforma que podría implicar un fuerte endurecimiento del Monotributo, con cuotas más altas y una reducción de la brecha respecto del régimen general.
La propuesta forma parte del documento “Argentina: Selected Issues”, incluido dentro del último staff report del programa vigente con el país. Allí, el organismo sostiene que el sistema impositivo argentino sigue siendo “complejo, altamente distorsivo e inestable”, con un fuerte impacto negativo sobre el crecimiento y la competitividad.
Según el FMI, una reforma integral debería apuntar a ampliar la base tributaria, eliminar exenciones fiscales y mejorar la eficiencia del sistema, con un potencial de recaudación adicional de hasta 3,3 puntos del PBI.
El foco sobre el Monotributo
Uno de los principales cuestionamientos del organismo está centrado en el Monotributo. El informe reconoce que el régimen simplificado ayudó a fomentar la formalización, ampliar la cobertura previsional y facilitar el cumplimiento tributario, pero advierte que hoy genera una carga impositiva “mucho menor” que la del régimen general.
Para el Fondo, esa diferencia termina incentivando la fragmentación de actividades, desalienta el crecimiento de pequeñas empresas y favorece que muchos contribuyentes eviten pasar al régimen general para no afrontar un salto brusco en impuestos y cargas sociales.
El documento también cuestiona la estructura de cuotas fijas, al considerar que genera “saltos” entre categorías que desalientan avanzar hacia escalas superiores.
En ese contexto, el FMI propone reducir esas distorsiones mediante un “alineamiento” gradual de las alícuotas y contribuciones sociales del Monotributo con las del régimen general.
Según las estimaciones del organismo, una reforma sobre el Monotributo podría aportar alrededor de 1 punto del PBI en ingresos adicionales, convirtiéndose en uno de los pilares del esquema de aumento de recaudación sugerido por el Fondo.
En ese contexto, el crecimiento del Monotributo pasó a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro del mercado laboral argentino. Según datos del SIPA, desde que asumió Javier Milei hasta febrero pasado (últimos datos disponibles) se incorporaron 172.624 monotributistas, en paralelo a una caída de 290.059 puestos asalariados registrados. Esa dinámica refleja un avance del cuentapropismo, una mayor precarización del empleo formal y una creciente migración hacia esquemas laborales con menor costo impositivo y previsional, un fenómeno que ahora el FMI busca corregir mediante un “alineamiento” del régimen simplificado con el sistema general.
Más trabajadores pagarían Ganancias
Otro de los ejes centrales del informe es la ampliación del Impuesto a las Ganancias para personas físicas. El FMI remarca que, tras la reforma de 2023 -apoyada por el entonces diputado Milei-, menos del 1% de los trabajadores formales paga actualmente ese tributo y plantea volver a un esquema similar al de 2019, cuando cerca del 20% estaba alcanzado.
La propuesta incluye reducir el mínimo no imponible, unificar criterios entre categorías laborales y simplificar escalas. Según el cálculo del organismo, esa modificación permitiría sumar otros 0,4 puntos del PBI en recaudación.
La reforma tributaria que imagina el Fondo
Además del Monotributo y Ganancias, el FMI plantea avanzar sobre otros ejes:
- eliminación de exenciones en IVA;
- reducción de regímenes especiales;
- actualización de impuestos internos;
- fortalecimiento de tributos provinciales sobre la propiedad;
- y simplificación del impuesto corporativo.
El organismo considera que esos cambios permitirían, a futuro, bajar impuestos distorsivos como las retenciones y el impuesto al cheque, aunque en una primera etapa el foco estaría puesto en reforzar la recaudación, ampliar la base de contribuyentes y consolidar el ancla fiscal.