Tras la discusión del Directorio, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, emitió un comunicado en el que destacó el “comienzo sólido” del programa de estabilización. Resaltó que las políticas macroeconómicas restrictivas facilitaron una transición hacia “un régimen cambiario más flexible y la flexibilización de la mayoría de las restricciones cambiarias”.
Georgieva señaló que “la desinflación se ha reanudado, la economía ha continuado su expansión y la pobreza ha seguido disminuyendo”. Además, señaló que Argentina recuperó el acceso a los mercados internacionales de capital antes de lo previsto, aunque los diferenciales de tasas de interés aún son elevados.
La directora enfatizó que el objetivo de déficit general cero sigue siendo el pilar de la política económica, respaldado por un superávit primario del 1,6% del PIB para este año, con espacio para asistencia social focalizada.
Georgieva instó a la Argentina a continuar con la consolidación fiscal mediante “reformas fiscales bien secuenciadas, incluso en el ámbito tributario”.
Además, recomendó mantener condiciones monetarias restrictivas para impulsar la desinflación y preservar la flexibilidad cambiaria para la reconstrucción de reservas, crucial para gestionar shocks y mejorar el acceso a los mercados de capital.
Finalmente, el la directora gerente del FMI subrayó la necesidad de “intensificar los esfuerzos continuos para desregular la economía, reducir las barreras de entrada y mejorar la gobernanza y la eficiencia del Estado”.
También sugirió implementar reformas en el mercado laboral, promover la inversión extranjera directa y fortalecer la apertura comercial, incluyendo la reducción de impuestos a las exportaciones.