En el plano político, el integrante del Ejecutivo aseguró que no se arrepiente «para nada» de haber aceptado en 2023 formar parte del Gobierno, reiteró que no piensa dar un paso al costado y destacó el respaldo del presidente Javier Milei en medio de la crisis.
«Me emociona mucho, me impacta el apoyo desde lo humano y hasta desde lo espiritual. El Presidente tiene convicciones muy firmes. Él jamás ejecutaría a una persona que él considera honesta, decente y leal. No lo va a hacer nunca», afirmó.
El jefe de Gabinete minimizó las declaraciones de la senadora Patricia Bullrich; aseguró que «Pato es una fenómena» y que «spoileó lo de la declaración jurada porque todo el mundo sabía que la iba a presentar antes».
«Si lo tendría que haber dicho o no, es un tema que se puede charlar, pero, ¿cómo lo voy a tomar mal? Era algo que internamente sabíamos todos», señaló Adorni.
A lo largo de toda la charla, el funcionario se victimizó y buscó exhibir un perfil íntimo y sensible al resaltar la contención de su familia y lamentar la exposición pública. «Es injusto y repudiable llevar a mi nene al colegio y que se me tiren diez cámaras encima».
«¿Sabés lo que es estar en la calle con tu nene chiquito y que te griten un insulto? Tenés que tener estómago para insultar a una persona que está con su hijo», remarcó. Luego, recordó el episodio vivido por Axel Kicillof a bordo de un Buquebus en 2013, y aseguró haberlo repudiado en su momento.
Adorni también se desmarcó de la imagen tradicional de la clase política y reforzó su postura de ciudadano común frente a las estructuras estatales. «Yo soy un tipo común, llevo a mis nenes al colegio, no pegamos con los muebles de la Casa Rosada. Claramente no soy un tipo del poder, de la vieja política», finalizó.