Cada 9 de Julio, Argentina recuerda uno de los momentos más importantes de su historia: la Declaración de la Independencia. Sin embargo, detrás de la escena más conocida , los congresales reunidos en San Miguel de Tucumán en 1816, aparece un dato que sorprende a muchos: algunas ciudades y regiones que participaron de aquel proceso hoy ya no forman parte del territorio argentino.
La razón es simple, aunque histórica y políticamente compleja: en 1816 no existía la Argentina tal como la conocemos hoy. La declaración se hizo en nombre de las Provincias Unidas en Sud América, una entidad territorial mucho más amplia y en plena transformación. El Acta de la Independencia fue firmada el 9 de julio de 1816 en San Miguel de Tucumán y declaró la ruptura con los reyes de España y su metrópoli.
En ese contexto, el Congreso de Tucumán contó con representantes de distintas jurisdicciones, incluidas algunas vinculadas al Alto Perú, región que años más tarde terminaría formando parte de la actual Bolivia.
Entre las regiones más mencionadas aparecen Chuquisaca, Potosí, Mizque/Cochabamba y el área de Chichas, vinculada históricamente con el espacio altoperuano. Muchas de estas zonas pertenecen hoy a Bolivia, país que declaró su independencia en 1825 tras un proceso propio de reorganización política y militar.
Chuquisaca, conocida también como Charcas o La Plata y actualmente identificada con Sucre, tuvo un rol clave en la historia política de la región. Fue uno de los grandes centros administrativos, religiosos y universitarios del mundo colonial en Sudamérica. Su participación en los debates independentistas muestra que el proyecto político de 1816 excedía ampliamente los límites actuales de Argentina.
Potosí, famosa por su Cerro Rico y por haber sido una de las ciudades más importantes del imperio español en América, también estuvo vinculada a las representaciones del Alto Perú. Su peso económico e histórico era enorme: durante siglos, la plata potosina fue uno de los motores de la economía colonial.
También aparece Mizque, asociada a la región de Cochabamba, otro territorio que formó parte de aquel entramado político del Alto Perú y que luego integraría Bolivia.