Desde la asociación aseguran que el allanamiento los toma por sorpresa, aunque remarcan su voluntad de colaborar con la causa. “El allanamiento nos tomó por sorpresa, pero somos los que más queremos saber qué pasó. Apenas tomamos conocimiento, corrimos a la Justicia a denunciar”, agrega Gerome.
El caso salió a la luz tras la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar producto de una sobredosis en el marco de una fiesta.
Hernán Boveri, médico del área de Anestesiología, y Delfina Lanusse, una residente de tercer año de Anestesiología, están señalados como los principales sospechosos del robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano. Boveri renunció cuando se descubrió el origen de los fármacos que causaron la muerte de Salazar.
Sobre el uso del propofol y fentanilo para encuentros recreativos hay dos versiones: la venta de «viajes controlados» o fiestas sexuales. En el primer caso, el cliente pagaba para ser anestesiado con ambas drogas mientras un profesional de la salud controlaba el procedimiento e intervenía en caso de apnea. En el segundo caso, hay médicos que responsabilizan a Boveri de organizar estas reuniones a las que invitaba conocidos a través de un grupo de WhatsApp llamado «Fiesta de propofol».
Ahora bien, el propofol es un agente intravenoso empleado en hospitales para inducir y mantener anestesia general, para pacientes que deben realizarse endoscopías, punciones o cirugías, según MedlinePlus; pero también se utiliza para la sedación de personas con ventilación mecánica. Su acción lleva a modificar la actividad de neurotransmisores en el cerebro, lo que genera relajación según las dosis administradas.
Cuando el propofol se combina con el fentanilo, se genera un efecto más potente. Ambos medicamentos de manera individual pueden provocar la depresión del sistema nervioso central, lo que puede provocar apnea.
Su uso indebido puede provocar sobredosis y muerte súbita. Incluso administrado en condiciones seguras, puede provocar somnolencia, disminución del estado de alerta, sarpullido, urticaria, mareos, arritmias, espasmos, náuseas o complicaciones respiratorias.